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Hoy Escriben - Húbert Ochoa

Sólo para enterados

Un Jaguar en Siltepec II

Reflexioné con Dios

Lanza advertencia

Grecia Guadalupe

Cuando habla está en equilibrio perfecto con su inteligencia emocional porque a diferencia de los gobernantes autócratas, narcisistas y camaleónicos, él es un líder de profundas convicciones y lo supo desde niño en Comitán, su tierra natal. 

Eduardo Ramírez llegó a Siltepec en donde parece que el tiempo se detuvo. Resguardado por el poderoso patrono San Caralampio, un mártir víctima de persecución, tortura y decapitado, en Siltepec ocurre una paradoja absurda que desafía la lógica común.

Vaya, es un municipio rico en agua, bosques, selva y café, pero el 77.8 por ciento de su población enfrenta una situación vulnerable por algún tipo de carencia. El único acaudalado en el pueblo es Hugo Roblero Gordillo, un viejo y corrupto dirigente del PT dueño de las cantinas y los burdeles de la localidad.

El tormento se agrava por su lejanía de la capital, ya que está a 7 horas en coche de Tuxtla por una carretera serpenteante, desastrosa, curvas cerradas y uno se juega la vida.

No recuerdo a un gobernador haber entrado a Siltepec, ni siquiera en campaña. Eduardo Ramírez lo ha hecho un par de veces, como gobernador y en campaña porque en campaña recorrió 25 mil kilómetros, tres veces más que ir de Tuxtla al Polo Norte superando por mucho el barómetro de confianza, nunca visto. Desde el río Lacantún hasta la frontera sur. 

“Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad”, expresó Gandhi enseñándonos que el buen líder debe tener un control voluntario de sus sentimientos, ya que su antítesis es una desconexión con la realidad sucumbiendo ante el Síndrome del Pavo Real.

Redacto esto y me imagino a Gandhi saliendo de Sabermanti, vestido con ropas tradicionales, dirigiendo la Marcha de la Sal que cambió el rumbo de la historia. Un puñado de sal hizo temblar a un imperio pues, en palabras del Mahatma, “la fuerza no proviene de la capacidad física, sino de una voluntad indomable”.

Gran líder

Eduardo Ramírez llegó a Siltepec el 13 de abril para poner en marcha el programa Café con Humanismo, cuya inversión supera los 103.7 millones de pesos en beneficio de 25 mil 800 productoras y productores de la región Sierra Mariscal que esperaron décadas para ser escuchados.

En el summum bonum de todo ser humano extraordinario, Lalo Ramírez habla con el alma y entonces se inicia la evolución. No lleva tarjetas ni dora la píldora. Nadie “le sopla” lo que va a decir. Aquí están las claves de su mensaje en Siltepec:

La advertencia

1.- “Me hice una promesa como gobernador de Chiapas; no voy a hablar mucho, pero voy a actuar bastante. Soy un hombre de fe y muchas veces he reflexionado con Dios. Me puse a pensar cómo íbamos a abordar el tema de la seguridad.

2.-La delincuencia existe a nivel mundial, pero cuando la delincuencia se mete a oprimir al pueblo eso duele y lastima. Me dolía, me lastimaba ver en todo lo que se había convertido Chiapas, sangre, enfrentamiento y una serie de actividades ilícitas que me llevaron a la conclusión de aplicar la ley. 

3.-La tarea de un gobernante es pacificar y acabar con la violencia, la violencia que no debe estar presente ni en comunidades ni en los lugares más apartados de Chiapas. Chiapas va por el camino correcto porque tenemos un pueblo que nos legitima en nuestras decisiones y en nuestro actuar. Tenemos autoridad moral, porque cuando se acaba la autoridad moral, se quebranta la paz”.

4.- Una misión que emana del Universo es proteger la gobernabilidad de Chiapas. Yo les tengo estima a mis amigas y amigos que me acompañan en el gobierno, pero tengo más amor al pueblo. 

No voy anteponer una amistad, porque no vine a quedar bien con mis amigos y amigas, sino a servir al pueblo”. Y esto ya lo demostró al dar un manotazo sobre el escritorio y poner orden en el Colegio de Bachilleres de Chiapas porque, de pronto, se contaminó de corrupción y delincuencia. Rodó la cabeza principal y hubo detenidos que siguen en El Amate.

Con una capacidad de oratoria innata quizá porque nació en la tierra de don Belisario, el gobernador Ramírez domina la teoría de la mente, es decir, sabe situarse en las luchas y sentimientos de sus semejantes. Gandhi y Mandela por eso fueron grandes líderes. Se sintetiza en una palabra muy sencilla: empatía.

Grecia Guadalupe

Le tengo dos noticias, una buena y otra mala. ¿Usted, cuál quiere primero? Le voy a dar la buena: Se trata de la localización con vida de Grecia Guadalupe, 30 años, una mujer que, el 12 de abril, a las 23:30 horas, “desapareció” en la ciudad de Ocozocoautla, a 35 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez. 

La mala es que, para variar, su caso rodea un velo de misterio desatando las más perversas conjeturas en Facebook. ¿Se la había llevado un cártel? Ya le daré detalles.