Año y medio
De niño a gobernador
Reunión de gabinete
Mensaje vehemente
1.- Aquel niño tiene nueve años. Su madre Naty lo lleva de la mano. Doña Natividad no es una mujer común. Es una mujer extraordinaria con amplio capital psicológico porque sabe equilibrar exigencias laborales y familiares.
En el parque central de Comitán, donde nace su árbol genealógico, un grupo de policías desalojan violentamente a varias señoras y les arrebatan sus vendimias. El niño llora ante esa injusticia, pero entonces se propone un objetivo: estudiar mucho, prepararse académicamente en una carrera que le permita defender a la gente. Ese hecho lo marcará para siempre.
Con un talento precoz, alta intensidad emocional y sensibilidad, el chiquillo se entrega al aprendizaje, de memoria sui generis, más allá de lo convencional. Si Mozart compuso a los cinco de edad, él, el jovencito comiteco, va moldeando la instrucción básica y los valores morales transmitidos principalmente por doña Naty.
Asiste a clases y ayuda en el sustento del hogar. En las noches hace sus tareas escolares. Una luz exigua lo alumbra porque Chiapas ha entrado en un rezago crónico, exclusión social y unos cuantos caciques y mafiosos controlan las estructuras de poder.
Con un IQ sobresaliente cursa sus estudios profesionales y los combina con otra de sus pasiones: la política, teniendo presente aquella fría mañana siendo un niño. Doña Naty jugará un papel crucial.
Gobernador
2.- Antes de cumplir 47 años, Eduardo Ramírez Aguilar se convirtió en gobernador de Chiapas con una vasta trayectoria política, desde diputado local hasta senador.
Empezó un cambio estructural para rescatar la gobernabilidad hecha pedazos por pandillas delincuenciales que, con absoluta impunidad, asesinaban, robaban, incendiaban casas, tapaban carreteras y sometieron en el terror a la sociedad. Hubo una tasa de homicidios dolosos espantosa alcanzando su pico más alto en 2024, con 662.
Hay un suceso que a mí me conmovió: El 30 de julio de 2023, en San Cristóbal de Las Casas, mientras los rayos del sol empiezan a brotar susurrando el alba, oculta en el balcón de su casa, planta alta, la puerta discretamente entreabierta sabedora de que la muerte acecha, una señora graba con su celular un caso que, al verlo, nos deja atónitos.
Abajo, en plena calle, una falange armada golpea a un chico. Uno saca un puñal pavoroso y lo entierra sobre el muchacho. Otro desenfunda una pistola y lo remata de varios tiros, quizá ocho, o diez…
La señora, perpleja por lo que ve y graba sólo reza: “Sangre de Cristo Jesús, que los ángeles de alto rango intervengan en esta hora en lo natural y en lo sobrenatural”. Sus plegarias no fueron escuchadas. El muchacho ha muerto. La turba huye.
La seguridad
3.-Así, en esa reingeniería un tema se volvió prioridad: la seguridad. Se trata de garantizar una buena gobernanza, combatir al hampa e impulsar el bienestar de todo un pueblo y esto, obvio, no se logra rezándole a Santa Rita o a San Antonio de Padua, por muy milagrosos que sean.
“Entregaré mi vida entera al servicio de Chiapas”, afirma un Eduardo Ramírez experto en la bioética y a partir de este pensamiento surgió el Plan Chiapas Transformador. Se ha recuperado la confianza ciudadana porque se dinamizaron los recursos del Estado.
“La grandeza no se enseña ni se adquiere: es la expresión del espíritu de un hombre hecho por Dios”. Lalo Ramírez es el mejor punto de inflexión de lo que dijo el escritor británico John Ruskin.
El gabinete
4.- Este lunes 27, el gobernador Ramírez se reunió con su gabinete legal y ampliado en el Mirador Los Chiapas, del Parque Nacional Cañón del Sumidero, que representa identidad, historia, coraje, valentía, leyenda y amor a Chiapas. Retrocedamos a 1528.
En un año y medio, el gobierno de la Nueva ERA ha dado a Chiapas un rostro de prosperidad, destacando el restablecimiento de la paz, la seguridad y el Estado de Derecho, avances en alfabetización, cobertura de salud, infraestructura educativa y carretera.
Caminos, agua potable y servicios públicos, la restauración de microcuencas y ampliación de apoyos a cadenas productivas, entre otras muchísimas acciones que en 4 mil 700 caracteres, lo que lleva esta columna, no se podrían desglosar.
Vehemente
5.- En un vehemente mensaje, Lalo Ramírez pidió a sus colaboradores seguir desempeñando su labor con base en los principios que rigen al gobierno de Chiapas: conciencia, lealtad, honestidad, fraternidad, compromiso y amor por el prójimo, generosidad, solidaridad, empatía, bondad y un alto sentido del deber; es decir, con un humanismo que transforme la realidad de los pueblos.
“Aquí, en este lugar sagrado, visualicemos y asumamos nuestro destino, que por ahora no es otro que el de Chiapas: un horizonte de dignidad y de cumplimiento del deber”, expresó.
Y el niño, ya de gobernador, está cumpliendo…








