El caso de Jaqueline
Clínica Santa Sofía
Entró feliz; salió muerta
Golpe a las “cuatro letras”
1.- El político estadounidense Benjamin Franklin dijo una frase intangible y mítica: “Lo único seguro que tenemos es la muerte y los impuestos”. Cierto, pues ella, la muerte, es un proceso natural que ocurre al cerrarse el ciclo de vida. Méndiga catrina, nos sonríe hasta en el baño.
Una persona puede irse de este mundo en un tris. Existen los decesos súbitos relacionados con infartos cuando el corazón bruscamente deja de funcionar por malos hábitos, entre éstos tabaquismo, alcohol y complicaciones diabéticas.
El caso de Jaqueline González, tuxtleca, 25 años, es para un estudio exhaustivo de la medicina forense porque, si bien ya explicamos sobre las muertes súbitas, su partida encierra un velo de misterio, presuntas complicidades y un posible círculo vicioso debido a negligencia médica.
Sana, en muy muy buen estado de ánimo, con síntomas de parto Jaqueline entró a la clínica Santa Sofía, ubicada en el popular barrio San Francisco de Tuxtla. Sólo ver la fachada, entre claroscuros, ya produce una atmósfera de tensión. La luz es espectral. Esa clínica de Santa parece no tener nada.
Ahí le notificaron que, para tener a su bebé, sería sometida a una cesárea, un procedimiento vital y seguro si la Lex Artis cumple los procedimientos éticos y científicos. Miles de mujeres pasan por este método exitosamente.
Bonita, cabello castaño y hermosos ojos color miel, a las pocas horas Jaqueline había muerto. ¿Cómo? ¿Por qué? Sus familiares quedaron estupefactos, horrorizados, y los tuxtlecos también al viralizarse el suceso a través de las redes sociales. Según el expediente, Jaqueline presentó una hemorragia severa, fue reintervenida y le retiraron la matriz, siendo entubada sin autorización familiar.
Ante la gravedad, Jaqueline es trasladada a otro hospital donde los médicos señalaron que la hemorragia era crítica por una lesión en el hígado y le realizaron cuatro cirugías. Ya no pudieron hacer más por ella y el óbito llegó causando dolor y consternación por la juventud de Jacqueline.
Se estima que, al año, 400 mil muertes son producidas por errores médicos, con reportes indicando al menos 50 muertes al mes en sectores específicos. La mayoría, una inmensa mayoría, queda sin castigo.
Habla el fiscal
2.- El fiscal general del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, dio a conocer que se avanza en las investigaciones por el lamentable fallecimiento de Jaqueline y afirmó que no quedará impune.
Este lunes 04, Llaven ha dicho a Cuarto Poder que la Fiscalía General del Estado, al tener conocimiento de la tragedia, médicos legistas, agentes del Ministerio Público y elementos de investigación iniciaron las pesquisas.
La necropsia revela que la causa de muerte fue un shock hipovolémico secundario a hemorragia obstétrica primaria. Y, tras un cateo, la clínica Santa Sofía quedó clausurada mientras se llevan a cabo las diligencias periciales.
Otras denuncias
3.- Se está deslindando la responsabilidad penal y administrativa por probable negligencia médica o mala práctica. A los familiares se les informó de una complicación por una supuesta hemorragia, tras lo cual la joven fue trasladada al Hospital Regional Dr. Rafael Pascacio Gamboa, donde falleció.
El fiscal sostiene que trabaja en coordinación con la Secretaría de Salud para verificar la documentación del sanatorio, y refirió que existen otras denuncias de pacientes con dicho nosocomio, las cuales ya son investigadas.
Hizo un llamado a la población para notificar cualquier situación en la que no se reciba atención médica profesional, eficiente y honesta en clínicas o sanatorios particulares.
Golpe letal
4.- En otro momento, Llaven explicó que transportistas de carga venían siendo extorsionados mediante llamadas telefónicas en las que se les exigían cantidades importantes de dinero a cambio de permitirles trabajar.
Los responsables se hacían pasar por miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación, afirmando tener control del Sureste. Ahora, enfrentarán la justicia por el delito de extorsión agravada, el cual puede alcanzar hasta 27 años de prisión.
Las víctimas sufrieron daños en sus vehículos en distintos estados; uno de ellos en Tabasco y otro en Veracruz. Tras la denuncia, hubo una investigación que incluyó trabajos tecnológicos con la participación de la Subsecretaría de Inteligencia e Investigación de la Secretaría de Seguridad del Pueblo.
Derivado de estas acciones, se logró capturar a Fabián “N”, originario de Villaflores, Rubén “N”, Raúl “N”, José Alberto “N” y Andrés “N”, todos de Villa Corzo, a quienes se les aseguraron tres vehículos, un arma larga tipo AK-47, diversas dosis de narcóticos, marihuana y “cristal”. Aún faltan más personas por detener, pero ya se capturaron a los autores materiales.
Qué tal eso…








