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Hoy Escriben - Húbert Ochoa

Sólo para enterados

San Andrés Larráinzar

ERA y el Quijote

Conflictos de odio

Pedro Sergio Becerra

1.- Polhó se sitúa en las montañas de Chiapas, a unos 15 minutos de Acteal, aquel poblado donde dos días antes de navidad, 1997, ocurrió una tragedia que todavía hiere: 45 personas asesinadas, entre ellas 18 mujeres de las cuales cuatro estaban embarazadas, 16 niñas y cuatro niños. Oraban en un templo. Los otros eran hombres adultos.

La tarde-noche del viernes 02 de junio de 2024, desplazados del sector Santa Martha, municipio de San Pedro Chenalhó, fueron acribillados con armas de fuego dejando siete muertos y tres heridos.

Un grupo armado llegó a una bodega ubicada en Polhó; ahí se encontraban refugiadas familias de Santa Martha perpetrando un ataque preciso, sin compasión. Bueno, así fue el Chiapas de la barbarie.

Fanatismo

2.- A lo largo de la historia, el fanatismo ha tomado un papel crucial en las religiones. Amenazas, quema de templos, persecución y crímenes horrendos se dan en un contexto dogmático.

Finalmente esa intolerancia no conoce vallas porque se nutre en la irracionalidad y la locura. En comunidades autóctonas ignoran la Ley Mosaica y actúan al revés. El sectarismo mata, viola, destruye y persigue en cualquier parte del mundo. 

Huérfanos, viudas, lágrimas, muchas lágrimas y dolor, rodean este escenario de sangre porque la psicología de la agresión no conoce límites, sólo se cuenta en las cruces sembradas en cada panteón.

Más allá de lo que nos puede ilustrar la neurociencia, el conflicto de odio es una misantropía que debe combatirse bajo dos enfoques: 1. Aplicar el Estado de Derecho porque la libertad no puede ser avasallada por conductas libérrimas. La ley es un principio moral y norma jurídica que regula la vida en sociedad.

2.- Unir voces, aceptar la diversidad, proteger y respetar derechos del prójimo entendiendo que habitamos una casa común. Antes no se hizo por la antipatía gubernamental. La corrupción sistemática y el poder fáctico del crimen organizado dominaron Chiapas.

 Filosofía

3.- Eduardo Ramírez Aguilar llegó a San Andrés Larráinzar. Las señoras lo han vestido con el traje típico indígena. Los señores le otorgan el bastón de mando en señal de confianza, autoridad política, espiritual y liderazgo. Él eleva sus mejillas y expresa ese gesto universal que es la sonrisa, pues es inocultable su felicidad y alegría.

Siendo candidato al gobierno, el 14 de abril de 2024, Ramírez Aguilar estuvo ahí, en San Andrés Larráinzar, reafirmando su vínculo emocional con los chiapanecos que lo sintetizó en esta máxima: “Soy hombre de causas y mi causa en Chiapas es reconstruir la paz social en las comunidades y en los pueblos de mi estado”. 

Recordó la sabiduría ancestral de Lekil Kuxlejal, “el buen vivir” en lengua tsotsil, que implica armonía y respeto a la madre tierra y a los demás seres. “En la vida estamos de paso, la madre tierra se queda para siempre. Vivamos este paso en paz, vivámoslo en armonía y en comunión con todos nuestros hermanos”.

En el gobernador Ramírez se acuña la frase del pensador Alfred Adler, quien dijo: “Mira con los ojos de otro, escucha con las orejas de otro y siente con el corazón de otro”. Se llama empatía. 

 El Quijote

4.- En Chiapas hemos articulado un gobierno transversal soportado en políticas constructivas. Vemos cambios en materia de seguridad, el regreso de la democracia a los pueblos nativos que, antes, estaban inmersos en muerte y destrucción, por eso quise empezar con el caso de Polhó.

Hoy no se gobierna para los pueblos originarios, sino con ellos, al comprender que no son comunidades atrasadas, sino históricamente excluidas. Cita el Quijote de la Mancha: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos”.

“Del olvido a la prosperidad”, es una estrategia de la Nueva ERA para atender a comunidades que durante muchos años no fueron escuchadas ni atendidas. Se impulsarán acciones en salud, educación, infraestructura, agua potable, caminos dignos, electrificación y desarrollo social.

Sirfinia, quien no sólo era mi abuela, también una gran filósofa, que en gloria esté, decía: Haz el bien sin mirar a quién y, de acuerdo a la ciencia, da salud mental a un gobernante y, de paso, está plantando semillas de oro. Chiapas es otro…

Pedro Sergio

Pedro Sergio Becerra Toledo, delegado en Chiapas de ese elefante blanco llamado Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), le anda buscando tres pies al gato. Grita en los bares que su padrino político es el oaxaqueño Antonio Santos, el espurio representante presidencial en esta tierra que el gran Noquis Cancino inmortalizó con su Canto a Chiapas.

Figura clave en una pandilla del pasado, Becerra Toledo ¿ignora que el pez por la boca muere? Un empresario radiofónico le daba para comer en sus tiempos de mendigo y pobreza extrema. Ahora, a ese empresario no le contesta el celular…