“Eduardo, un gran gobernador”. Sabines
Aquí cabe el dicho no te calientes granizo y aplicar la lógica del hielo pues, ciertamente, su regreso a Tuxtla generó un tornado de especulaciones y críticas absurdas, incluidas muchas majaderas porque Facebook, ya lo hemos dicho otras veces, es una plataforma invasiva y polarizadora.
En Facebook se permite y fomenta el odio, la infamia. Facebook, eso sí, desconoce que significa un gentilicio: Yo usé el vocablo “chino”, gentilicio de quienes nacieron en China y amenazó con tumbarme la cuenta. Me acusó de “discriminación”. Facebook nos controla la vida, somos su propiedad.
El exgobernador de Chiapas Juan José Sabines Guerrero llegó a Tuxtla y, aprovechando su estancia, realizó algunas visitas de cortesía, siendo la más significativa con el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar. También estuvo en Cuarto Poder para saludar a sus amigas, maestra María Morales y su hija, licenciada Ana María de la Cruz, dos musas del periodismo moderno, por eso Cuarto Poder sigue siendo un gigante.
En esta carta que comparto a usted, lector, el mismo Sabines reconoce en Lalo Ramírez al mejor gobernador que ha tenido Chiapas. Y coincidimos. Léala, por favor.
El regreso
1.- “Después de 14 años regresé a Chiapas. Lo hice por una razón profundamente familiar: conocer a mi primer nieto, que nació en Tuxtla hace unos días. Desde luego, como debe ser, le avisé a nuestro gobernador, Eduardo Ramírez Aguilar, quien generosamente nos recibió a Isabel y a mi en la sede del Poder Ejecutivo.
Chiapas tiene un gran gobernador que le ha devuelto al estado la paz, la gobernabilidad, la reconciliación y el desarrollo. Es un gobernante humanista, neoestoico, creyente en Dios y en las personas; exigente consigo mismo y con su equipo, concentrado en Gobernar y de una alta generosidad política que sabe que la reconciliación fortalece, no debilita.
Los grandes gobernadores no necesitan dividir para gobernar. Unen, convocan, escuchan y construyen. Eduardo Ramírez lo está haciendo y, por eso, hoy es el mejor gobernador del país.
Platicamos de cuando coincidimos, él como presidente municipal y yo como gobernador. Entre 2007 y 2010 coincidimos con una generación extraordinaria de presidentes municipales: Jaime Valls en Tuxtla, Cheque Orduña en Tapachula y Eduardo en Comitán.
Eduardo hizo un gran gobierno municipal. Logró construir el nuevo hospital sin cerrar el anterior, creó el Parque Ya’Ax Ná, impulsó el Planetario de Comitán, dignificó el centro histórico, atrajo inversión, un centro comercial y salas de cine, y sentó las bases para que Comitán obtuviera el nombramiento de Pueblo Mágico. Desde entonces tenía muy claro que sería gobernador de Chiapas.
Nos conocemos desde hace 25 años y nunca tuvimos una diferencia. Hoy me siento profundamente orgulloso de nuestro gobernador. Siempre respaldaré a quien gobierne bien a Chiapas, porque por encima de todo está nuestro estado.
“Descártennos”
2.- No vine antes, primero, porque así se lo ofrecí a mi sucesor. Después, porque no me nacía volver por la tristeza de ver cómo estaba nuestro amado Chiapas. Hoy encuentro un estado muy distinto: en paz, reconciliado y bien gobernado.
No regresé a hacer política electoral. No busco cargos, candidaturas ni posiciones para mí ni para mis hijos en Chiapas. Descártennos.
Los exgobernadores ya cumplimos nuestro ciclo. Hoy nos toca reconocer cuando las cosas se hacen bien y respaldar, sin mezquindades, a quien está entregando buenos resultados.
También tuve la alegría de saludar a mi querido amigo Monseñor Felipe Aguirre Franco, un hombre bueno que durante toda su vida ha trabajado por la paz, la fe y los valores que unen a los chiapanecos. Fue el confesor de mi padre, ha sido muy cercano a mi familia y quería presentarle a mi nieto, Juanito.
Ahí tuve también el honor de conocer al Arzobispo de Tuxtla, Monseñor Francisco González González, con quien recordamos la construcción del Glorioso Cristo de Chiapas, una obra que impulsé durante mi gobierno en Copoya y que, con el paso de los años, se ha convertido en un símbolo de fe, identidad y orgullo para los chiapanecos.
“Cerrar heridas”
3.- En los Tacos de Comisión, mi última escala antes de salir de Chiapas hace 14 años, coincidí con el presidente municipal de Tuxtla, Ángel Torres, a quien agradecí el gesto que tuvo, junto con el gobernador, de dignificar el lugar donde descansan los restos de mi padre.
Durante estos días volví a caminar por lugares que extrañaba. Gracias a todas las personas que me regalaron un saludo, un abrazo o una fotografía. Recibo ese cariño con humildad y con enorme gratitud.
A los chiapanecos nos corresponde cerrar heridas, dejar atrás las divisiones y caminar juntos por Chiapas. No hay mejor manera de demostrar amor por nuestra tierra que contribuir, cada quien desde su espacio, a que a nuestro estado le vaya bien. Que Dios bendiga a Chiapas.”








