Hablando de psicópatas
Maltrato y crimen animal
Casos de “El Cuetes”
1. El perrito está echado en la sombra de un frondoso árbol. Dos sujetos (hermanos) bajan de una camioneta. Uno saca pavorosa pistola. Vestido de negro, haraposo, alcoholizado, el tipo le da cinco balazos al perrito que, incluso en agonía, sigue moviendo la colita. Desafortunadamente muere.
Ellos mismos graban el video y lo postean a su cuenta de Facebook entre carcajadas. Se trata de Joel y Juan Zárate Páez, miembros del Partido Verde Ecologista. Juan fue candidato a la alcaldía de Santa Isabel Tetlatlahuca, Tlaxcala, donde ocurrieron los hechos que encolerizaron al país. 26 de junio de 2023.
Cuánta estupidez porque, en sus cánones morales, el Partido Verde destaca “somos una organización de ciudadanos ecologistas, comprometidos con el respeto por todas las manifestaciones de la vida”. Verbigracia.
El 14 de mayo de 2021, el Partido Verde de Tlaxcala se ufanaba diciendo: “Nuestro candidato Juan Zárate Páez por el municipio de Tetlatlahuca, comprometido con la Agenda Animalista”. Y subía fotos del malandro ilustrando la publicación.
Los animales, que solo buscan satisfacer sus necesidades básicas, no conciben ninguna maldad como ciertos “seres humanos” que son peores que un leviatán. Arrebujados en un patrón triárquico, el psicópata actúa sin miedo, sin empatía, sin remordimiento, disfruta su conducta delictiva.
El Partido Verde pidió a las autoridades aplicar sanciones correspondientes “si se confirman los hechos”, aunque las evidencias fueron públicas. En el pasado, la impunidad fue crítica, estructural y sistémica, convirtiéndose en una cifra negra para el país.
2.- Caso de Benito
Mediodía. Mayo 28, 2023. Benito, hermoso cachorrito propiedad de Beto, un niño de once años, pasea en una calle del poblado San Pablo Tecalco, Tecámac, Estado de México, cerca de una carnicería. Va alegre moviendo su rabito.
Salido del infierno, aparece un individuo borracho de nombre Sergio “N”. Discute con el dueño de la carnicería por donde anda Benito. Saca un poderosa arma de fuego. En su huida sujeta de manera violenta al perrito y lo lanza a un cazo de aceite hirviendo.
Si el video no se viraliza, créame, nada hubiera pasado. México se indignó y lloró, reclamando a gritos un castigo ejemplar al desquiciado. Ahí se supo que era un policía de la Ciudad de México.
El 15 de octubre de 2023 Sergio “N” habría sido sentenciado a cinco años y siete meses de cárcel por la muerte de Benito, también llamado “Scooby’. Sin embargo, fuentes periodísticas revelaron que pagó una fianza y obtuvo su libertad porque el caso se “congeló” en términos mediáticos. El olvido social es muy común en México.
3.- El Cuetes
“El Cuetes” era un cachorro criollo querido y alimentado por la comunidad de Yajalón. Su último día en este plano terrenal fue el 21 de julio (2026). “El Cuetes” camina sincrónicamente esperando que algún buen samaritano lo llame y le de algo de comida. No tenía un hogar, su hogar eran las calles con la protección colectiva de los vecinos.
“El Cuetes” formaba parte de esos 16 millones de perritos callejeros que, penosamente, ubica a México en primer lugar a nivel América Latina. Día a día estamos construyendo una sociedad de enfermos patológicos. No nos damos cuenta, o sencillamente somos cómplices…
Ese 21, Eduardo Sebastián se había embriagado hasta perder el control de sí mismo. Afirma el dicho aplicado a una persona en su totalidad borracha: “Tu estupidez mostrará su peor cara y tu boca perderá el control de lo que salga de ella”, otros sostienen que el alcohol es el suero de la verdad.
Eduardo Sebastián maneja un automóvil color rojo, sedán, Volkswagen y cuando ve que El Cuetes camina por el parque de feria le arroja el vehículo encima, de forma intencinal, lo atropella arrastrándolo varios metros. Se escuchan los gañidos agudos de El Cuetes, al rato todo es silencio. El Cuetes ha perdido la vida.
Lo capturan
Al ver la tragedia, los parroquianos tratan de linchar a Eduardo Sebastián, se contienen y mejor llaman a la policía. De mente ágil y capacidad resolutiva, al ser informado, ya de noche, el fiscal Lláven envía a un grupo de agentes quienes capturan a Eduardo Sebastián evitando que la turba se desborde y las consecuencias sean peores.
Eduardo Sebstián ha sido vinculado a proceso y podría alcanzar una pena de cinco años de prisión, solo que eso ya no devolverá a El Cuetes. En medio de flores, claveles rojos y múltiples veladoras, El Cuetes es sepultado en el panteón local porque, de acuerdo a la fe religiosa, Dios creó a los perros para dar lealtad al ser humano y ellos, nosotros al partir, nos ayudarán a cruzar el río hondo.
Si alguien maltrata a un ser indefenso y, peor aún si le quita la vida, hablamos de una persona irracional que representa un peligro para la sociedad. Hoy fue un perrito, mañana puede ser un prójimo.








