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Hoy Escriben - Húbert Ochoa

Sólo para enterados

La noche del grito

ERA toma viejos moldes

Se acabaron los lujos…

Ángel, misión de vida

1.- En mi larga carrera de reportero, invariablemente entregando textos con rigor científico, nunca vi una empatía social como la que tienen el gobernador Eduardo Ramírez Alguilar y los chiapanecos, donde resaltan los pueblos originarios por una vieja razón: fueron procrastinados y víctimas de discriminación, un racismo estructural y sistémico.

Vasto conocedor de las ciencias sociales y una visión holística que abarca lo espiritual y la ética, Eduardo Ramírez siempre supo que para Chiapas nuestras comunidades nativas son prioritarias. Ahí está la génesis del levantamiento zapatista del 94 y esa oración enfática del legendario subcomandante Marcos, ahora de 69 años: “Podrán cuestionar los métodos, pero no las causas”.  

Rompiendo una tradición absurda y majadera porque los gobernantes del pasado daban el Grito de Independencia ataviados en carísimos trajes confeccionados por Ermenegildo Zegna y ni se diga de las “primeras damas” usando ropas de Christian Dior, Ramírez Aguilar salió al balcón, este 15 de septiembre, con la vestimenta tradicional de San Juan Chamula y un paliacate blanco amarrado a su cabeza que significa profundo arraigo con la cosmovisión maya, porque en ella radica la fuerza vital y sustenta una conexión a lo sagrado.

Minutos antes de jalar el cordón del badajo y vitorear a los héroes que lucharon por nuestras libertades, Ramírez Aguilar recibió el bastón de mando, refrendando su orgullo y respeto hacia los pueblos originarios. No es sólo un acto solemne: representa un pacto comunitario y tiene vínculos con la madre tierra. Ch’ul Me’tik en la filosofía tsotsil.

Con poderosa voz, espejo de su juventud, emoción y patriotismo, Ramírez Aguilar evocó a los insignes personajes que pusieron fin a 300 años de dominio colonial, una gesta que dio paso a la transformación política y al México moderno actual. “Por la libertad, querido Sancho, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”.  

Ríos de gente

2.- Ramírez Aguilar recordó la emblemática Rebelión de San Juan Chamula. Destacó la alfabetización del pueblo de Chiapas, una política humanista del gobierno de la Nueva ERA que avanza en el objetivo de enseñar a leer y escribir a 500 mil personas cuya obligación recae, ni más ni menos, en el ideólogo Roy Mandujano. Así fue el brutal rezago.

Uno de los momentos más destacados llegó cuando el gobernador, con fuerza y energía, arengó ante los asistentes ¡Viva la Paz!, resumiendo en una sola frase un logro conjunto entre las Fuerzas Armadas y las autoridades federales y estatales que permite a Chiapas transitar hacia la prosperidad compartida de los pueblos, especialmente de aquellos secuestrados por el olvido.

Quizá usted va a leer muchas crónicas de la fecha y todas con diversos puntos de vista, lo contrario sería homogéneo y eso no tiene chiste ni resulta políticamente correcto. El dato mío es que a la plaza cívica de Tuxtla, según Protección Civil, le caben siete mil personas cómodamente de pie. Bueno, pues estuvo colmada y las vías aledañas, la avenida central principalmente, eran ríos de gente que, de oriente a poniente, llegaban hasta la doce poniente y a la inversa, hasta el elegante Hotel María Eugenia.

¿Y sabe por qué? Porque ahora ya no hay miedo de salir a las calles y por la confianza que genera el accionar del gobierno. Antes, ya se lo había dicho otras veces y me disculpo por el cliché: Chiapas estuvo en las garras de “la maña”.

Ángel, su misión…

Luego de 37 años de espera, las familias de la calle Cerro Paraíso, en San Pedro Progresivo, muy pronto tendrán una chula vialidad, nuevecita, con concreto hidráulico, luminarias, señaléticas, banquetas, red de agua potable y drenaje sanitario.

Vaya, será una infraestructura integral; los niños estarán en un entorno sano y las amas de casa no sufrirán, nunca más, la falta del vital líquido ni habrá riesgos de contaminación. Acompañado de vecinas y vecinos, el alcalde Ángel Torres Culebro dio el banderazo de inicio a los trabajos de pavimentación. Las máquinas empezaron su labor.

Hubo lágrimas de emoción, pues no sólo derramamos glándulas lagrimales de tristeza, también de felicidad. La neurociencia sostiene que la felicidad proviene del alma. Qué tal eso. 

San Pedro Progresivo emana raíces vinculadas al crecimiento de Tuxtla Gutiérrez. Ahí vive gente pacífica, amable, las señoras organizan tandas y uno encuentra puestos de perritos calientes (hot-dogs). El gigante Oxxo no ha podido tumbar a las tienditas de la esquina, esas que venden coquitas de vidrio y sopas Maruchan.

Desde Damasco, primera metrópoli del mundo, la evolución va aparejada de las personas. Sólo que en Tuxtla, tristemente, en lugar de alcaldes tuvimos a pandillas de ladrones. Al nacer, Dios nos da una misión de vida y Ángel viene cumpliendo la suya verbatim.