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Hoy Escriben - Húbert Ochoa

Sólo para enterados

El asesino serial

Crónica de terror

Operativo maestro

Caravanas migrantes

1.- El discurso de Nayib Bukele convence; su retórica es tan persuasiva que los especialistas la denominan “pathos”, pues sus emociones vehementes conectan con la muchedumbre. El Salvador, su país, lo pone como ejemplo para el mundo, aunque él va camino a convertirse en un dictador similar a Daniel Ortega quien, junto a su esposa, gobiernan Nicaragua desde 2007.

Al llegar al poder en junio de 2019, Bukele inició un combate frontal a las pandillas que, ciertamente, tenían asolado a El Salvador, una pequeña región integrante del Triángulo Norte de Centroamérica junto a Honduras y Guatemala.

El Salvador es una ruta preferida del crimen organizado para el trasiego de drogas con destino a mercados estadounidenses. Bukele lo sabe, pero lo niega al ser un demagogo que juega con el miedo de la gente. En los hechos, El Salvador no es Narnia ni el país de nunca jamás, de Peter Pan.

Creó el régimen de excepción y la cárcel más grande del mundo llamada Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), severamente criticada por organismos que defienden derechos humanos. Hombre de palabras atractivas y soluciones mágicas. La dramática realidad es otra. Sus pandilleros están invadiendo México, creando en Chiapas, por ser frontera natural con Guatemala, un clima de terror y muerte.

Multihomicida

2.- Hace dos años, en esas detestables caravanas migrantes, entró Oswaldo N, alias “El Snaiper”. Rentó una casa a las afueras de Tapachula y pasaba desapercibido, pero detrás de ese sujeto lleno de tatuajes, gorra, tez morena y estatura mediana, sonriente y amable, había un asesino serial de mujeres acusado, además, de terrorismo y extorsión agravada.

De 41 años, originario del distrito Ilobasco, municipio de Cabañas Este, en El Salvador, líder de la Pandilla 18 Sueños, Oswaldo “N” también asesinó a cuatro individuos de una falange rival. Con frialdad pavorosa, organizó y ejecutó los atentados contra la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el Ministerio de Justicia y un taller de la Policía Nacional Civil. Bukele, el supermán salvadoreño, jamás pudo detenerlo y se burlaba de él como el Guasón se burlaba de Batman.

“Era un experto en armas, artefactos o sustancias explosivas, agentes químicos, biológicos o radiológicos y acciones de destrucción masiva”, revela un documento policial de Estados Unidos. Con evidente trastorno de sadismo sexual, disfrutaba asesinando mujeres al igual que el malvado Ted Bundy. Desvivió a siete chicas.

Captura

3.- El fiscal general de Chiapas, Jorge Luis Lláven Abarca, luego de cruzar pesquisas al más alto nivel policial, empezó una investigación sigilosa y métodos científicos a fin de evitar que Oswaldo “N” se diera a la fuga y apresarlo lo más pronto posible. Remarco: el terrorista y asesino serial que Bukele jamás pudo detener, aquí caería tras las rejas.

Este fin de semana se montó un operativo maestro coordinado por el propio Llaven Abarca sin margen de error, así que Oswaldo “N” no tuvo tiempo de desenfundar su pistola ni correr. Había un cerco perfectamente trazado mediante el despliegue estratégico de efectivos, patrullas y barreras físicas. La misión, planeada meses atrás, fue exitosa.

En una acción similar, pero en Huixtla, a 45 kilómetros de Tapachula, famoso por su roca gigante, un monolito natural formado hace millones de años, fue aprehendido Alexander “N”, hondureño que también se coló en las caravanas migrantes y quien tenía órdenes de captura en su lugar de origen por los delitos de homicidio en grado de tentativa y lesiones.

Otros 19 maleantes con antecedentes penales cayeron en una sorpresiva redada efectuada en Chiapas. Todos los días hay un trabajo planificado con el Centro Antipandillas Transnacional (CAT), la Fiscalía de Inmigrantes e instancias de seguridad federal, estatal y municipal.  

Despliegue

Un informe militar obtenido por el columnista revela que, a lo largo de la frontera sur chiapaneca compuesta por 19 municipios y 659 kilómetros, hay desplegados 23 mil elementos del Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías locales para contener las caravanas migrantes por donde se infiltran delincuentes y drogas.

Gisell Pérez, en una entrevista otorgada al reportero Fernando Damián, de Milenio Diario, analista del Centro de Inteligencia Regional de El Salvador, “sostuvo que los delincuentes usan los avances tecnológicos para contactar a personas a través de las redes sociales e invitarlos, con engaños, a unirse a las caravanas con la promesa de una mejor vida”.

El fiscal Llaven mantiene el “mapa de calor delictivo” en 15 colonias y sectores prioritarios de Tapachula porque esta funciona como la principal puerta de entrada comercial, logística y migratoria en la frontera sur con Guatemala.