No obstante que el presupuesto para la atención a los pueblos indígenas, que incluye partidas de desarrollo social, salud y educación, se incrementó en 38.5 por ciento entre 2006 y 2011, algunos legisladores federales consideran necesario implementar acciones para disminuir y revertir la situación de pobreza y marginación que viven estas poblaciones en determinadas entidades del país.
La Cámara Diputados, en el pasado, se ha referido a la necesidad de agilizar programas sociales en la región sur-sureste, en la cual se halla esta entidad. Se ha enfatizado que Chiapas y otros cuatro estados son los de mayor rezago educativo del país. Se indica que esta región, no obstante que comprende el 28.2 por ciento de la población nacional, únicamente aporta el 17.5 por ciento del Producto Interno Bruto.
Con alrededor de 4.8 millones de habitantes, tiene el mayor porcentaje de población que habla exclusivamente alguna lengua indígena: 36 de cada 100 pobladores.
El estado no se encuentra en los estándares del Tratado de Libre Comercio. Es una región con atraso económico, jurídico, cultural, material, industrial, han hecho notar.
La entidad participa con el 1.9% en el Producto Interno Bruto de México. El 32.8% de su población vive en pobreza extrema, que es el nivel más elevado de todas las entidades, de acuerdo con la medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
En Chiapas se ubican seis de los diez municipios con mayor porcentaje de población en esta situación, según cifras del citado organismo: Aldama, (97.3); San Juan Cancuc, (97.3); Chalchihuitán, (96.8); San Andrés Duraznal, (96.5); Santiago el Pinar, (96.5); Sitalá, (96.5).
Ante esto, el presupuesto federal destinado a la atención de los pueblos indígenas ha pasado de 27 mil a 68 mil millones de pesos en un período que va de 2006 a 2012, con un crecimiento de más del 149 por ciento en seis años. Las cifras más actualizadas ubican siempre una curso ascendente: 77 mil 174 millones de pesos en 2014 a 77 mil 545 millones de pesos en el 2015.
Han sido Desarrollo Social, Hacienda, Educación y las Aportaciones a Entidades y Municipios las que mayores recursos reciben para los programas destinados a estas comunidades.
No obstante, ciertos problemas derivados de la pobreza persisten.
En su momento el Senado ha solicitado implementar estrategias para modificar esta situación que desafortunadamente continúa. Con tal propósito se ha pedido a las dependencias de la administración pública federal competentes, remitir a la Cámara Alta el plan de acción con el que trabajan para lograr el desarrollo social, económico, político, cultural y ambiental de los pueblos y comunidades.
En este escenario el programa social tiene un gran importancia para la la población en situación de vulnerabilidad.
El programa social en general, desde su concepción hasta sus propósitos, merece consideración; no es una acción común y corriente, pues su objetivo es llegar y auxiliar a una población en situación de precariedad. Pero además, esos planes responden también a recomendaciones de organismos internacionales –como la Organización de Naciones Unidas– que adicionalmente evalúan la efectividad de esas políticas en materias específicas. Por ello todos los detalles relacionados son de suma relevancia ante el cambio anunciado para el próximo año.












