México * Notimex. De acuerdo con información censal de 2010, 6.6 por ciento de la población de tres años y más es hablante de lengua indígena en México, pero ello se está perdiendo en las nuevas generaciones, reportó el INEGI.
Con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, a celebrarse este 9 de agosto, expuso que la pirámide poblacional de los hablantes de lengua indígena deja ver que en 2010 el porcentaje de niños y jóvenes es menor respecto a la población que no habla lengua indígena.
En los primeros, el porcentaje de niños de tres a 14 años es de 22.4 por ciento, en tanto que la de jóvenes de 15 a 29 años es de 26.4 por ciento; mientras que la población que no habla lengua indígena, 25.3 por ciento se compone de niños y 28.5 por ciento de jóvenes.
Pese a ello, México es reconocido por ser uno de los países que tiene una gran diversidad lingüística, y junto con Papúa Nueva Guinea, Indonesia, Nigeria, India, Camerún, Australia, Zaire y Brasil se concentran alrededor de tres mil 500 idiomas.
De acuerdo con estadísticas del INEGI, las lenguas que cuentan con un mayor número de hablantes son el náhuatl (23 por ciento), maya (11.5), mixteco (7.1), tzeltal (6.9), zapoteco (6.3), tzotzil (6.2), otomí (4.2), totonaca (3.6), mazateco (3.3), y chol (3.2 por ciento).
Todas ellas concentran tres cuartas partes (75.3 por ciento) de la población total hablante de lengua indígena.
En algunas, el número de hablantes es tan pequeño que corren el riesgo de desaparecer. En 2010 había 19 lenguas cuyo número de personas es inferior a 100; en otras siete el volumen oscila entre 100 y 200; mientras que en 11 es superior a 200, pero menor a mil personas. En 12 estados del país, ubicados principalmente en las regiones centro, sur, y sureste, se localiza casi 90 por ciento de la población que habla alguna lengua indígena.
Destacan de este grupo Chiapas y Oaxaca, en las cuales reside más de una tercera parte (34.9 por ciento) de la población hablante de lengua indígena. Le siguen Puebla con 8.9 por ciento, Yucatán con 7.9, Guerrero con 7.0, México con 5.5 e Hidalgo con 5.3 por ciento.
Otro rasgo característico con respecto a los tipos de asentamientos territoriales en donde residen los hablantes de lengua indígena es que la mayoría (62 por ciento) radica en localidades rurales, situación que contrasta con el asentamiento de la población que no habla lengua indígena, pues ocho de cada 10 se concentran en urbanas.
Así, se puede decir que la mayoría de los asentamientos de la población hablante de lengua indígena se consideran localidades pequeñas, dispersas y aisladas, lo cual dificulta su integración con otras comunidades y el acceso de bienes y servicios que proporciona el gobierno en sus diversos programas de desarrollo y bienestar social.
Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2009 (Enadid 2009), la edad promedio a la que se unen por primera vez las mujeres en edad fértil hablantes de lengua indígena es a los 18.8 años, casi dos años menos respecto a las mujeres que no hablan lengua indígena (20.5 años). En 2010, 9.7 por ciento de los niños de seis a 14 años hablantes de lengua indígena no asiste a la escuela y 27.3 por ciento de los que tienen 15 años y más no saben leer ni escribir un recado.
Entre la población indígena, la agricultura es la actividad económica predominante, seguida de la manufactura y el comercio; muchas de estas actividades tienen poca posibilidad de desarrollarse para trascender a mercados regionales más amplios.
Sin embargo, el potencial de la industria de los textiles, el cuero, el vestido y la alfarería, son campos cuya producción pueden llegar a los mercados.
En las comunidades rurales, 68.8 por ciento de la población ocupada de 12 años y más hablante de lengua indígena se dedica a actividades agropecuarias, de los cuales 51.7 por ciento trabaja por cuenta propia, 22.3 por ciento son trabajadores sin remuneración y 23.7 por ciento jornaleros, peones, empleados o ayudantes.
En las áreas urbanas, la población ocupada que habla lengua indígena se inserta principalmente en actividades del sector servicios (36.5 por ciento) y de la minería, industrias manufactureras, electricidad y agua (20.9 por ciento).
Las condiciones laborales de la población ocupada subordinada y remunerada de los hablantes de lengua indígena de 12 años y más muestra que 80 por ciento no recibe reparto de utilidades o prima vacacional.
En tanto, 78.3 por ciento no recibe ahorro para el retiro (SAR o Afore), 70.8 por ciento no recibe vacaciones con goce de sueldo, 68.2 por ciento no es derechohabiente de alguna institución de salud como prestación laboral y 63.8 por ciento no recibe aguinaldo.











