En la recta final del setenta aniversario de las Naciones Unidas, la Organización se plantea una reflexión con el propósito de evaluar sus logros y desafíos, ante el mundo y frente a las voces críticas que en su tribuna han hablado en todos estos años, la última y muy destacada, del papa Francisco.
En 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas declara que el día 24 de octubre, aniversario de la entrada en vigor de la Carta de las Naciones, será oficialmente Día de las Naciones Unidas.
El organismo cuenta con un Consejo de Seguridad que se compone de 15 miembros. Cinco miembros permanentes: China, Francia, Federación de Rusia, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y Estados Unidos de América, así como diez miembros no permanentes. En total, 193 Estados miembros.
En el Consejo de Seguridad, los miembros permanentes tienen derecho a veto. Eso implica que si alguno de estos países vota contra una propuesta, ésta es rechazada, aunque el resto de miembros haya votado a favor. Este derecho se sostiene con el argumento de que favorece que no se tomen decisiones sin consenso entre todos los integrantes. Le llaman “principio de unidad de las potencias”.
De acuerdo con la Carta, todos los miembros convienen en aceptar y cumplir las decisiones del Consejo de Seguridad. Éste es el único órgano de la ONU cuyas decisiones los Estados miembros están obligados a acatar.
Cuando se presenta una controversia, la primera medida del Consejo es generalmente recomendar a las partes que lleguen a un acuerdo por medios pacíficos. Puede imponer embargos o sanciones económicas, o autorizar el uso de la fuerza para hacer cumplir los mandatos.
El Consejo de Seguridad también recomienda a la Asamblea General el nombramiento del secretario general y la admisión de nuevos miembros.
El organismo, como se sabe, se creó tras la Segunda Guerra Mundial. El fin es contribuir a estabilizar las relaciones internacionales y dar mayor consistencia a la paz. No obstante, luego de su creación ha habido un sinfín de incidentes como la crisis de los misiles en Cuba, y guerras entre naciones en las que no se ha cumplido con el cometido. Los casos, en la misma Europa, Asia o África.
Sin embargo, en la incertidumbre por una guerra nuclear y de conflictos regionales que parecen no tener fin, las misiones de paz han desempeñado un papel relevante. Durante el proceso, las actividades de los cascos azules han servido para distensionar.
Pese a esas limitaciones en su primer objetivo, el organismo han trascendido a las misiones de paz y foros para la resolución de conflictos. Ahora, Naciones Unidas y una enorme red de organismos trabajan en una serie de labores que abarcan todos los aspectos de la vida de la gente de todo el mundo.
Supervivencia y desarrollo de los niños. Protección del entorno. Derechos humanos. Investigación sanitaria y médica. Alivio de la pobreza y desarrollo económico. Desarrollo agrícola y de la industria pesquera. Educación. Planificación familiar. Asistencia en caso de emergencia o desastre. Usos pacíficos de la energía atómica. Derechos de los trabajadores. Y muchos otros temas.
México es uno de los 51 fundadores. La delegación mexicana estuvo representada por Ezequiel Padilla, Manuel Tello y Francisco Castillo Nájera, quienes firmaron la Carta de las Naciones Unidas el 26 de junio de 1945 y el 7 de noviembre de ese mismo año fue admitido a la Organización.












