Con una nueva esperanza, pero también con la duda que una promesa más se le lleve el viento, las familias de los trabajadores muertos en la mina Pasta de Conchos en Coahuila se reunieron para celebrar una misa por el dieciséis aniversario y exigir, como cada año, el rescate de los restos.
La celebración se llevó a cabo a la entrada de la mina 8 donde hace 16 años, 65 mineros murieron por una explosión pasadas las dos de la mañana. Nunca fueron rescatados 63 de ellos.
Pero el 19 de febrero, para Yolanda Ramos, es como si fuera el primer día que falleció su hijo Mario Alberto Ruiz Ramos. Mario tenía 26 años, dos años trabajando bajo la mina. Un joven “alegre y muy buena persona”, lo recordó su madre.
Necesitamos cerrar el ciclo
No obstante, para la señora Yolanda, este 16 aniversario es doblemente doloroso. Hace unos meses, su esposo falleció.
“Antes de morir se lamentó que no había podido hacer nada, que se sentía mal de no haber rescatado a nuestro hijo”, platicó la madre.
Su esposo había sido minero por 25 años y siempre luchó por rescatar los restos de su hijo. Por eso para Yolanda Ramos, los anuncios del rescate hechos hace unos días son doblemente esperanzadores. A su vez, Lulú Aguilar llegó a la misa con su hijo Daniel. Esperanzada, sí, porque está administración federal les ha prometido el rescate. Pero la viuda todavía tiene dudas. “Hasta no ver no creer”, dijo. “Yo quiero hechos, no palabras, porque las palabras se las lleva el viento”.
Para la señora Lulú, se ve un poco de luz, pero aseguró que la presión sigue. “A ver qué avanza, tenemos que venir a ver los avances. Me siento emocionada pero tenemos que ver hechos”, contó.
Claudia Escobedo, también viuda de Pasta de Conchos, dio un pronunciamiento en compañía de líderes sindicales mientras se llevaba adentro la misa. Uno y otro evento es reflejo de la división de las familias, pese a que cualquier grupo busca el rescate.
Por su parte, la organización Familia Pasta de Conchos envió un comunicado donde a 16 años recalca que la exigencia es la misma: el rescate de los restos de los 63 mineros que quedaron atrapados tras la explosión.












