A un año, Anthony se recupera de tortura

Hace un año que Anthony fue rescatado de la tortura, y hoy la relación con su padre se ha fortalecido. De aquella imagen del pequeño desnutrido y encadenado, aún queda el recuerdo, aunque el semblante del pequeño es sin duda otro.

De acuerdo con el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México, Anthony ha aumentado su peso y talla acorde a su rango de edad. Su retraso en madurez ha mejorado, y reconoce letras, números, puede leer y empieza a escribir.

El pequeño fue rescatado el 27 de junio del año pasado, con signos de tortura, de la casa de sus tíos ubicada en la delegación Gustavo A. Madero. Desde entonces se recupera física y emocionalmente en un hogar temporal.

Desde entonces, el menor y su padre, Pascual Castro, han sostenido 16 convivencias y se ha fortalecido el vínculo familiar que no existía.

El pequeño se mantiene bajo custodia del DIF, pues su padre había emigrado a Estados Unidos, tras ser deportado buscó recuperar al menor; sin embargo, la entrega le fue condicionada a que garantice su pleno desarrollo y cuidado.

A principios del mes de junio, Pascual Castro y la familia temporal de Anthony sostuvieron un encuentro en donde compartieron sus experiencias en torno a la crianza del menor.

Además de los avances sicológicos y físicos con el menor, desde el mes de febrero de este año el padre ingresó a trabajar en el área de mantenimiento del DIF y estableció su domicilio con un familiar al sur de la Ciudad de México.

Pascual ha recibido 23 sesiones sicológicas, una de estas con organizaciones especialistas en el tema para promover una paternidad enfocada en las necesidades de Anthony, mejora de capacidades de crianza y regulación emocional.