Abren sesiones del legislativo

Todo acaba, hasta las vacaciones para los legisladores federales, que asistieron a la sesión de Congreso General. El Universal
Todo acaba, hasta las vacaciones para los legisladores federales, que asistieron a la sesión de Congreso General. El Universal

Todo acaba, hasta las vacaciones para los legisladores federales, que asisten a la sesión de Congreso General, enteros de fuerzas; descansados de cuerpo y alma; presumidos de que pondrán el resto por legislar lo mejor de lo mejor. O sea, están de regreso los mismos, como la Constitución obliga para abrir los trabajos del que ya es cuarto periodo ordinario de sesiones, o lo que es lo mismo, a los diputados ya se les va a acabar el poder, pues ya consumieron la mitad de su tiempo, y es hora de pensar a dónde volar.

La mesa directiva del Congreso General está liderada por la presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Rojas Hernández (PAN), de verde, y a su derecha, la presidenta del Senado, Mónica Fernández Balboa (Morena), de ocre, y las legisladoras se llevan el cartel completo de sábado.

Así, para los diputados arrancó la cuenta regresiva para dejar de ser. De seis periodos ordinarios, estrenan el cuarto, y los senadores con doce periodos por correr, les esperan nueve, a los que se quedan hasta el final, pero, sobre todo, los morenistas están en el arrancadero para las candidaturas a 15 gubernaturas, y en este salón de sesiones se encuentran muchos aspirantes y que forman parte de la LXIV Legislatura.

A la fiesta no vinieron 50 senadores que serán vistos hasta el miércoles, en la primera sesión ordinaria del periodo de tres meses, los de la recesión y el Insabi, y la marihuana, pero también de una consagración más en la Constitución, de 727 reformas, la de los programas sociales.

Yucatán tiene dos vicepresidentes en el Congreso de la Unión, y son priistas de tricolor permanente, la diputada Dulce María Sauri y el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, que charlan como en casa, en esa tribuna en la que su partido tuvo la voz cantante, otrora; la fuerza monolítica, antaño, e incluso, la destronada, en las urnas, hogaño.

Ya es tradición que al concluir la sesión, se abren la puerta del palco de Prensa, y los periodistas van al encuentro de diputados y senadores, y ven cruzar de lado a lado al líder morenista Mario Delgado Carrillo, quien ha estado acompañado por su pequeña hija y una amiguita, que corren entre curules mientras el jefe de la mayoría disfruta su territorio.

De la oposición local, Juan Carlos Romero Hicks (PAN) y René Juárez Cisneros (PRI) son políticos ajenos al ocio, y cada minuto suyo en el Palacio Legislativo es en serio, atentos a los temas.

Porfirio Muñoz Ledo se deja querer por los petistas Gerardo Fernández Noroña y Reginaldo Randoval Flores, y el diputado intercala sus charlas con ellos, fotos con admiradores y preguntas de periodistas.

Acabada la pachanga entre escaños, se espera que los últimos legisladores abandonen el recinto. “Está por salir Damián Zepeda, senador del PAN, y enseguida se cierra”. Y lo que sigue es la cartelera de las últimas grandes reformas de la 4T.