Accidente

Accidente

Una noticia preocupante se dio a conocer ayer por la tarde, procedente del Soconusco. Una embarcación de transporte con diez mil litros de combustible se hundió en uno de los muelles de Puerto Chiapas. La Marina, operadores del puerto y personal de Protección Civil trabajaban en el sitio sin que se haya dado a conocer oficialmente si el combustible causó contaminación a las aguas del mar.

El hecho ocurrido ayer cerca de las 5 de la mañana en el segundo muelle del puerto, ubicado a pocos kilómetros de Tapachula, debe investigarse para evitar accidentes mayores en ese lugar de suma importancia para la economía de la entidad. Algo está indicando la necesidad de realizar inspecciones y un trabajo de control para asegurar que no sucedan hechos de este tipo en el futuro.

Hace cuatro años, la organización ecologista Greenpeace México solicitaba a las autoridades federales del país recoger todo el petróleo crudo que se había derramado de manera intencional sobre el río Coatzacoalcos, al sur de Veracruz, así como realizar análisis en el caudal y en tierra, ya que sólo con estudios de agua, suelo y de impacto al medio ambiente sería posible determinar el grado de contaminación a lo largo de 12 kilómetros del río.

El 31 de diciembre de 2012 personas desconocidas ingresaron a las instalaciones de Pemex conocidas como “El Polvorín”, rompieron una barda, perforaron el oleoducto de 30 pulgadas Nuevo Teapa-Poza Rica y pusieron una manguera directa para esparcir el crudo en el río.

Una semana después, con el paso del frente frío número 23, el crudo llegó a todo lo largo del río y afectó doce kilómetros, cientos de especies marinas y algunas aves, así como el sustento de dos mil pescadores.

Greenpeace México lamentó que a semanas de ocurrido el vertido cerca del centro de válvulas de Petróleos Mexicanos, diversas dependencias federales se hubieran apresurado a asegurar que se hallaba limpio casi en su totalidad del crudo derramado en suelos y en el río.

Entonces se afirmaba que Petróleos Mexicanos debía realizar estudios de caracterización, es decir, muestreos en agua y suelos para evaluar el grado de contaminación, ya que los impactos ambientales en este afluente por el derrame del pasado 31 de diciembre, podrían tardar años en desaparecer.

Los muestreos de hidrocarburos en agua y suelos darían a conocer si se habían rebasado los límites máximos permitidos de hidrocarburos. Posteriormente realizaron el proceso de remediación o restauración del sitio, para asegurar la calidad de vida de la biodiversidad en el ecosistema.

Tras el hecho había preocupación y se insistía en dar con los responsables de ese atentado que fue del todo intencional, alevoso y de gran daño. Sin embargo, en ese problema quizá lo más importante era la limpieza.

Son muchos los casos de contaminación que se han registrado en el país, por lo que se espera que en este problema suscitado en Chiapas se evite cualquier daño, por mínimo que pueda ser, esto por que ese puerto es puerta de entrada de turismo internacional.