El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), expresó su alarma por los testimonios de violencia sexual contra mujeres y niñas refugiadas y migrantes en su travesía hacia Europa.
En lo que va del año, más de 644 mil personas han llegado a las costas europeas por mar, de las cuales 34 por ciento son mujeres y niños.
Según la portavoz del ACNUR, Melissa Fleming, han escuchado testimonios perturbadores sobre niñas y adolescentes que se ven forzadas a practicar “sexo de supervivencia” con el fin de pagar a los traficantes y continuar con su viaje.
Por ejemplo, en la isla griega de Lesbos, miles de personas que forman fila, a veces por días, y duermen en sitios no iluminados sin separación entre mujeres y niños.
“Y en muchos lugares donde los refugiados y los migrantes se reúnen, como parques, estaciones de tren y de autobuses y carreteras en donde carecen de la más mínima seguridad”, explicó la portavoz.
Subrayó que los niños que viajan sin compañía son particularmente vulnerables ante estos abusos por no contar con la protección y el cuidado de un adulto.
Advirtió que las mujeres que viajan solas se encuentran más expuestas a la violencia sexual que aquellas que lo hacen en familia pues, al transitar por Europa, suelen desplazarse de noche por rutas inseguras o “permanecer en lugares que carecen de la más mínima seguridad”.
El ACNUR llamó a todas las autoridades europeas a tomar medidas para garantizar la protección de esa población, incluido mediante la prestación de instalaciones de recepción, adecuadas y seguras.












