El Acueducto del Padre Tembleque, en el Estado de México, es uno de los candidatos a ser incluidos en la lista de 37 nuevos lugares patrimonio mundial y cuya selección fue deliberada este domingo por dos mil delegados de la Unesco.
La sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) se extenderá hasta el 8 de julio y será presidida por la diputada y ministra adjunta alemana de Exteriores, Maria Böhmer.
Este año se celebra en la ciudad alemana de Bonn bajo la sombra de la destrucción de importantes sitios culturales por el llamado Estado Islámico (EI) en Siria e Irak, y más recientemente sobre la amenaza a la ciudad antigua de Palmira, en el centro de Siria.
La lista la integran 37 nuevos lugares, entre ellos cinco sitios naturales, 31 culturales y uno mixto.
En sus nombramientos como patrimonio mundial, la Unesco quiere priorizar este año la cuestión geográfica y equilibrar una lista en la que Europa tiene demasiado peso, reconoció la directora general del organismo, Irina Bokova, en declaraciones que publicaron este día medios alemanes.
“Buenas opciones tendrían entonces candidaturas de Latinoamérica, como el Acueducto del Padre Tembleque presentado por México”, dijo.
Dicho acueducto es considerado la obra de ingeniería hidráulica más importante construida durante el Virreinato en América.
Destrucción de patrimonio
Uno de los aspectos en los que estará centrada la sesión será en la destrucción de patrimonio cultural en Irak y Siria y recientemente en Palmira. Para hoy lunes el comité prepara una declaración sobre la amenaza de destrucción que se cierne sobre el patrimonio mundial.
La presidenta de la comisión de la Unesco en Alemania, Verena Metze-Mangold, criticó la “destrucción intencionada e irreversible de patrimonio mundial en Oriente Medio por los extremistas”, al considerarla un “ataque intolerable contra la memoria cultural de toda la Humanidad”.
Bukova destacó los avances realizados en África, donde cada vez se han formado más expertos para poder presentar candidaturas a patrimonio mundial, un proceso que suele costar mucho tiempo y dinero.
Durante la sesión, el Comité examinará también el estado de conservación de 95 sitios de la lista y de los que se consideran en peligro, que suman 46.











