Trabajadores del Issste acordaron redoblar esfuerzos en todas las áreas de atención, aunque ya se ha hecho durante la emergencia sanitaria ante la pandemia por Covid-19, se actuará en esa línea con mayor dedicación en la nueva normalidad; lo anterior con la finalidad de dar mejor servicio a los más de 13 millones de derechohabientes.
Al finalizar el Primer Congreso Internacional de Trabajo Social “La intervención de Trabajo Social en la Nueva Normalidad”, se resaltó el intercambio que se dio en este encuentro virtual con especialistas de otras naciones para profesionalizar al personal ante los retos que existen en materia de salud.
“Los trabajadores del Issste tienen como características su compromiso, profesionalismo y lealtad; lealtad a la derechohabiencia y a la institución más noble del Estado mexicano”, subrayó en este marco Luis Miguel Victoria Ranfla, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Issste.
Al clausurar el congreso, Victoria Ranfla destacó la entrega del personal médico, paramédico y administrativo durante la crisis sanitaria y puntualizó que, en el instituto, laboran más de mil trabajadoras sociales en Estancias de Bienestar y Desarrollo Infantil, así como en unidades médicas y administrativas.
En las unidades médicas a estos profesionales, continuó, les compete analizar las condiciones de salud y vulnerabilidad de los derechohabientes, sus niveles de riesgo y proponer las medidas eficaces, adecuadas y suficientes con el objeto de atenuar el impacto de la enfermedad Covid-19.
Destacó que con su trabajo han demostrado ser más eficientes y eficaces en sus labores durante la pandemia, y seguramente lo seguirán siendo en la nueva normalidad.
Por lo anterior, solicitó apoyo al presidente Andrés Manuel López Obrador; al director general del Issste, Luis Antonio Ramírez; y al secretario de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez, para que en el tabulador del instituto sean autorizados los puestos de supervisora de Trabajo Social en Área Médica “A”; profesional en Trabajo Social en Área Médica “A” y “B”, así como el de supervisor profesional en Trabajo Social “C” y “D”, con los mismos créditos de licenciatura que los trabajadores y trabajadoras sociales de otras dependencias del sector salud.












