El expresidente Andrés Manuel López Obrador acusó a agencias y al Departamento de Justicia de Estados Unidos (EUA) de recurrir a calumnias y a la fabricación de expedientes con “pruebas hechizas” en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázarez y otros exfuncionarios de la entidad.
En su nuevo libro “Pueblo”, López Obrador aseguró que el señalamiento por presuntos delitos vinculados con sobornos del narcotráfico forma parte de un “sucio proceder” histórico por parte de las autoridades estadounidenses, caracterizado por el uso de testigos protegidos, filtraciones y guiones a modo.
De acuerdo con el exmandatario, se trata de una estrategia con fines puramente “político-electorales” para manipular a la opinión pública de ese país y responsabilizar a México de la crisis de drogadicción.
López Obrador respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante las acusaciones norteamericanas, destacando que su gobierno actúa con firmeza para denunciar la intromisión, el chantaje y la campaña de desprestigio emprendida desde Washington.












