Ulises Bravo Molina, delegado de Morena en funciones de presidente estatal, afirmó que el fiscal Uriel Carmona Gándara armó una red de complicidades formado por exfuncionarios en el gobierno Graco Ramírez Garrido Abreu (2012-2018).
Entre ellos citó al actual presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Morelos (CDHM), Raúl Israel Hernández Cruz, y al fiscal Anticorrupción, Juan Salazar Núñez.
En su presentación como dirigente estatal de Morena, Bravo Molina entreveró que el fiscal también pretendió cooptar a magistrados del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) en un caso que inicialmente desechó la juez de Control, Alejandra Trejo Reséndiz, y por ello fue denunciada por el fiscal Carmona Gándara ante la Fiscalía Anticorrupción.
En el comité estatal de Morena, el hermano del gobernador se refirió a las versiones periodísticas donde el fiscal ordenó espiar a la aspirante presidencial Claudia Sheinbaum y dar seguimiento al gobernador Cuauhtémoc Blanco.
Son “conversaciones con actores, y si implica un tema grave de un fiscal que ha tejido una red de corrupción. Es un escenario complicado quien debería procurar justicia fue parte de una red de corrupción y parece ser una práctica recurrente de la Fiscalía”, acusó Bravo Molina.
Por otra parte, el dirigente estatal de Morena compartió que el magistrado en retiro del TSJ, Carlos Iván Arenas Ángeles, le solicitó su apoyo para que el Gobierno del Estado permitiera el retiro y así recibir una pensión vitalicia a cambio de actuar apegado a Derecho en el caso del presunto delincuente Luis Alberto “N”, alias “el Diablo”, presunto implicado en el asesinato de tres jóvenes trabajadores del Instituto Nacional de Salud Pública en abril.
Más adelante afirmó que en ese caso pidió al magistrado y que actuara conforme a derecho e hiciera su trabajo y resolviera lo que marca la ley; en respuesta el magistrado evidenció un interés de jubilarse, cuyas cantidades son excesivas, opinó el dirigente estatal de Morena.












