Acusan violación de ex alcalde y mando policiaco

En hechos separados, mujer policía y ciudadana fueron víctimas de abuso sexual en el estado de Hidalgo y la Ciudad de México. El ex presidente municipal de Mineral del Monte (Hidalgo), Julio Ordaz Hernández, fue detenido por elementos de la policía investigadora en las inmediaciones de Pachuca, luego de permanecer prófugo tras ser acusado de abuso sexual.

La orden de aprehensión fue ejecutada en contra del ex alcalde derivada de la carpeta de investigación con número 12/2015-09245 y la causa penal 326/2016, por el delito de violación equiparada agravada.

El presunto responsable ya había sido detenido el pasado enero en la ciudad de León, Guanajuato, pero la juez Norma Sandra Barrón Carrillo lo dejó en libertad al argumentar falta de elementos. Tras la apelación de la familia de la afectada, se reinició el proceso que derivó en la aprehensión del exalcalde.

El ex presidente municipal gobernó el municipio en el trienio 2003-2006 de manera interina.

Por este caso, en mayo, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres emitió una recomendación al procurador de justicia, Javier Ramiro Lara Salinas, para que se brindara justicia a la víctima.

En la audiencia que se llevó a cabo este martes se le dictó prisión preventiva por un año.

Mando policiaco

En tanto, la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México confirmó la detención de un mando policiaco por su posible participación en el delito de violación en agravio de una mujer policía, y advirtió que se llegará hasta las últimas consecuencias.

El mando operativo con indicativo “Pradera Omega” está adscrito a la Unidad de Protección Ciudadana (UPC) Pradera, delegación Gustavo A. Madero y fue detenido por agentes de la Dirección General de Asuntos Internos luego que la oficial de 25 años de edad denunciara haber sido víctima de abuso sexual.

Posteriormente el mando fue remitido a la Agencia del Ministerio Público Especializada en Delitos Sexuales en Gustavo A. Madero.

La mujer acudió a su base por órdenes de Pradera Omega “mismo que le ofreció una bebida que le produjo la pérdida del conocimiento. Al despertar se percató que no tenía su arma de cargo ni chaleco antibalas”.