El secretario de Gobernación (Segob), Adán Augusto López Hernández, se ha convertido en “el gallo cantado” del presidente Andrés Manuel López Obrador, así como sucesor favorito de la Cuarta Transformación en la República mexicana.
Este mensaje se ha manifestado en eventos públicos, mítines, giras de trabajo y reuniones de la clase política, donde López Hernández se ha convertido en el centro de atención y hasta es considerado el elegido del mandatario federal.
En este sentido, el tabasqueño camina sin descanso, a través de su figura silenciosa y discreta, frente a los otros presidenciables como el canciller Marcelo Ebrard y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.
En la ceremonia del Grito de Independencia y en el Congreso Nacional de Morena se le vio seguro y sonriente, porque se sabe de antemano que ha hecho un buen trabajo y porque “tiene el respaldo de uno de los líderes más importantes del mundo”, señalan comentaristas.
López Hernández está concentrado en su quehacer político como conciliador y generador de acuerdos con gobernadores, líderes políticos, empresariales, sindicatos, y como mediador entre los poderes del Estado.












