El secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, y el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, continúan trabajando codo a codo y unidos por la misma causa, que es combatir la corrupción y ayudar al pueblo de México, bajo el principio de que, “para que nos vaya bien a todos, primero los pobres”.
Adán Augusto conoció a Andrés Manuel a través de su padre Payambé López Falconi, quien ayudó al hoy presidente a la validación de las asambleas del Frente Democrático, grupo disidente del PRI, mediante su notaría, en Villahermosa, toda vez que nadie quería “entrarle al tema porque significaba un peligro, incluso de vida o muerte, cuando el PRI mantenía el dominio de casi todo, entre ellos, el de los medios de comunicación”.
Antecedente
Desde entonces, siendo jóvenes Adán Augusto y Andrés Manuel, se identificaron con la búsqueda incansable por transformar a México, compartieron la misma ideología política, el pensamiento democrático, pero sobre todas las cosas, la lucha por la justicia social en todos los pueblos de México, fundamentalmente a los que por muchos años habían estado en el olvido.
Sufrieron la frustración y la impotencia junto a millones de familias mexicanas, por los robos de las elecciones presidenciales del 2006 y 2012, pues Adán Augusto fue coordinador de campaña de Andrés Manuel López Obrador en esos periodos; sin embargo, estas adversidades políticas orquestadas por grupos conservadores e intereses de grupos creados, no desintegraron esta amistad de décadas y tampoco quebraron esta ideología sólida.
Por estas y muchas razones, opinan analistas políticos, Adán Augusto es pieza clave en la Cuarta Transformación de México y en la continuidad de la misma; además, es candidato favorito por Morena para las elecciones presidenciales del 2024, sin quitarle el gran mérito a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y el canciller Marcelo Ebrard.












