Advierten riesgo que se repitan muertes a manos de militares

Más que júbilo por disculpa a padres de Jorge y Javier, habrá preocupación si continúan en la toma de decisiones y participarán en la nueva Guardia Nacional los mandos militares que en posible acuerdo con funcionarios federales ordenaron desaparecer la identidad de los jóvenes estudiantes para hacerlos pasar como miembros del crimen organizado, advirtió el exrector del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Itesm), Rafael Rangel Sostmann.

Al cumplirse este martes nueve años del asesinato de los dos estudiantes de excelencia, y se realice una ceremonia donde la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, ofrecerá una disculpa pública a los padres de Javier Francisco Arredondo Verdugo y Jorge Antonio Mercado Alonso, Rangel publicó en su perfil de Facebook una reflexión sobre aquellos hechos que le tocó afrontar como rector del Itesm.

Expuso que se encuentra ante el dilema de aceptar las disculpas por parte del gobierno, sabiendo que es algo muy importante para los padres de Javier y de Jorge y, al mismo tiempo, aceptar también la realidad con respecto a que el crimen no se ha resuelto y seguimos igual que hace nueve años.

El crimen de fondo, comentó, no es que hubieran matado a los dos alumnos en medio de una balacera ente grupos del narco y el Ejército, sino en haber desaparecido a los dos alumnos y eliminar sus pertenencias, que incluían los documentos de identificación para negar que eran estudiantes del Tecnológico de Monterrey, a fin de acusarlos de ser parte de la delincuencia organizada.

“Lo que sucedió a los dos alumnos del Tec, Jorge y Javier, le estaba sucediendo a cientos de personas inocentes todos los días en diferentes entidades del país. Esto era: estar presentes en medio de una batalla entre el crimen organizado y el Ejército, morir o ser rematados por el Ejército para luego ser acusados de ser parte del crimen organizado”, asentó.

Ante esto, preguntó ¿Quién dio la orden a los soldados de proceder de esta forma? «Algunas personas piensan que el caso de los dos alumnos fue un caso especial y dependiente de la zona militar local. Pero creo que definitivamente esto no fue así. No creo que los mandos intermedios locales hayan dado la orden de desaparecer la identidad y de acusar a los alumnos de ser parte del crimen organizado».

Si esto sucedía a nivel nacional, esa orden y política tenía que emanar del alto mando en el Ejército en posible acuerdo con las autoridades federales. “No creo que los soldados involucrados en la balacera del Tec hayan tomado esta decisión por sí solos. Tampoco creo haya sido del encargado o los encargados de la zona militar en Nuevo León”, expresó.