El presidente chino, Xi Jinping, advirtió este jueves a su par estadounidense Donald Trump que una mala gestión de la cuestión de Taiwán podría llevar a ambos países a un “conflicto”, durante una cumbre celebrada en Pekín marcada por las tensiones geopolíticas y comerciales entre las dos potencias.
Trump llegó a China en la primera visita de un presidente estadounidense al país en casi una década y fue recibido con todos los honores en el Gran Palacio del Pueblo, con alfombra roja, salvas militares y una ceremonia multitudinaria.
Antes del encuentro, el mandatario republicano elogió a Xi, a quien definió como un “gran líder” y un “amigo”, además de invitarlo oficialmente a visitar la Casa Blanca en septiembre.
Taiwán en el centro
Sin embargo, el tono de Xi fue más cauteloso. Durante la reunión bilateral, que se extendió por más de dos horas, el líder chino sostuvo que Estados Unidos y China deben actuar como socios y no como rivales, y colocó inmediatamente el tema de Taiwán en el centro de la agenda.
Xi afirmó que la cuestión taiwanesa es el asunto más importante en las relaciones entre Pekín y Washington y advirtió que un manejo inadecuado podría empujar a ambos países hacia una situación extremadamente peligrosa.
China considera a Taiwán parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr la reunificación. Estados Unidos, aunque reconoce diplomáticamente a Pekín, mantiene vínculos con la isla y está obligado por ley a suministrarle armamento defensivo.
Las declaraciones de Xi se produjeron después de que Trump anticipara esta semana que conversaría con su par chino sobre las ventas de armas estadounidenses a Taiwán, un cambio respecto de la postura tradicional de Washington de no consultar a Pekín sobre ese asunto.
Tras las advertencias chinas, el gobierno taiwanés respondió que China representa “el único riesgo” para la estabilidad regional y recordó que Washington ha reiterado en varias ocasiones su respaldo a la isla.











