Registros divulgados recientemente muestran que un estadounidense murió baleado en Texas el año pasado, a manos de un agente federal de inmigración, durante un percance de tráfico a altas horas de la noche que el Departamento de Seguridad Nacional no dio a conocer.
La muerte de Ruben Ray Martinez, de 23 años, fue la primera de al menos seis balaceras mortales protagonizadas por agentes federales desde que se iniciaron una serie de redadas migratorias a nivel nacional en el segundo mandato del presidente Donald Trump. El DHS (siglas en inglés del departamento) indicó el viernes que los disparos efectuados en marzo pasado en South Padre Island ocurrieron después de que el conductor embistiera intencionalmente a un agente.
En los disparos estuvo involucrado un equipo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés), el cual realizaba una operación de control migratorio en conjunto con la policía local, según documentos obtenidos por American Oversight, un grupo de supervisión sin fines de lucro con sede en Washington.












