Ayer se dio a conocer la ampliación de la ventanilla para presentar documentación y solicitar apoyos para los productores de maíz y frijol en todo el país, hasta el 18 de marzo. No obstante, se habla de obstáculos por parte de algunos delegados de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación en las entidades para la entrega de documentación de los campesinos.
En este tema, muchas declaraciones son en el sentido de que es necesario flexibilizar las reglas de operación de los programas de apoyo. La Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados e incluso legisladores federales chiapanecos han argumentado en ese sentido, con el propósito de hacer uso efectivo de los recurso que se han destinado al campo.
La Comisión de Agricultura y Sistemas de Riego de la Cámara de Diputados sostuvo que pese a la reducción del presupuesto para 2016 en esa materia, se ha logrado reasignar más de ocho mil millones de pesos, de tal forma que la agricultura tendrá este año recursos por más de 84 mil millones, sin embargo, coincide en que para hacer un uso efectivo del presupuesto, es necesario ajustar y flexibilizar las reglas de operación de los programas de apoyo, tal como han planteado diferentes actores vinculados con esta actividad.
Destinar recursos de desarrollo social a la creación de empresas para abatir la pobreza, generar empleos y elevar la productividad, es el objetivo de la gente que hace un esfuerzo al trabajar en el campo, enfrentando necesidades y retos. Como ya se ha planteado en anteriores ocasiones, la voz del productor, sus problemas y propuestas deben ser atendidas.
Con una población que representa poco menos de la quinta parte del total, dedicada a actividades relacionadas con el sector agropecuario, el campo tiene en Chiapas relevancia en la producción y en el equilibrio social.
Indudablemente son muchos los problemas que enfrenta el sector. En ese sentido, se observa que los planteamientos que se hacen corresponden a la realidad. Todos han sido testigos de las peticiones que se han realizado, por ejemplo en cuanto al café, o sobre otros cultivos.
La intención es solucionar problemas y generar oportunidades de desarrollo, productividad y competitividad, abrir más oportunidades a los campesinos, ganaderos y pescadores. Elevar la productividad de los pequeños y medianos propietarios, aumentar el uso de fertilizantes y semillas mejoradas, abrir crédito a productores y emprendedores del campo, mejorar oferta y demanda de productos en el mercado, actualizar y simplificar las leyes, normas y reglamentos en el sector, para incentivar la inversión y generar empleos.
La intención de los gobierno federal y estatal, y así lo han puesto de manifiesto, es hacer del campo una opción productiva, rentable, una actividad sustentable. En esa dirección se ha convocado a los productores, al diálogo, para tomar en cuenta experiencias y propuestas.
El agro mexicano es y seguirá siendo una de las mayores prioridades. Esto es lo que han dejado claro los dos niveles de Gobierno. Por eso han reiterado que se pretende mejores ingresos, cambiar y corregir los problemas de la cadena productiva que propician que el beneficio quede en los comercializadores o especuladores.












