AIFA y cancelación del NAIM habrían costado 446 mil mdp

AIFA y cancelación del NAIM habrían costado 446 mil mdp

El 21 de marzo el presidente Andrés Manuel López Obrador cumplió una promesa hecha en octubre de 2019: inaugurar el aeropuerto internacional Felipe Ángeles (AIFA); la obra ya es bastión del gobierno de la 4T, a pesar de las complejidades económicas y políticas que representa y de ser “un capricho presidencial”, como lo calificó Carlos Urzúa.

Los columnistas de EL UNIVERSAL, Valeria Moy, Maite Azuela, Héctor de Mauleón y Juan Pablo Becerra-Acosta coincidieron con el exsecretario de Hacienda del primer tramo del gobierno de AMLO, en que la terminal aérea de Santa Lucía fue un capricho costoso, aunque esperan que no le vaya mal, pues es parte del legado de los mexicanos.

“El costo del aeropuerto (AIFA) no es nada más lo que gastaron sino también todo lo que el pueblo de México gastó para cancelar el aeropuerto de Texcoco”, destacó Carlos Urzúa al hablar que la nueva terminal aérea ya lleva un sobrecosto de aproximadamente el 50 %.

EL UNIVERSAL publicó un trabajo donde se precisa que el costo del AIFA asciende a 115 mil millones de pesos, a lo que Urzúa agregó que se tiene que sumar el costo de la cancelación de “la aventura fallida del aeropuerto de Texcoco” que estimó en 331 mil mdp, que en suma daría 446 mil mdp el costo total del AIFA.

Respecto a la parte económica, Valeria Moy argumentó que el presidente “tiene una lógica de yo voy a gastar lo que ingrese”, lo que dijo es muy simplista, pero responde también a una lógica electoral que se traduce a un movimiento mediático con la inauguración del AIFA.

Por ello agregó que las finanzas públicas van a pasar un muy mal rato y “vamos a tener un año fiscalmente muy complicado”.

En su oportunidad, Maite Azuela argumentó que hay problemas de opacidad en el AIFA, pues “el problema es que se creó una empresa a cargo de los militares, para que en un decreto presidencial se le asignara no sólo la construcción del aeropuerto sino el aprovechamiento de esos recursos”.

Moy dijo que las irregularidades financieras también son una forma de exclusión, pues a quienes más afecta es a quienes menos tienen, como a las personas que acudieron a la inauguración a vender memorabilia con el rostro del presidente o comida.