AL aún no está preparada para ataques

La Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Banco de Desarrollo (BID) aseguran que en Centroamérica, México es el país con mayor avance en estrategias ante ataques cibernéticos, sin embargo, aún tiene mucho tramo que cubrir en otros rubros.

“Si bien México ha mostrado avances en el desarrollo de una estrategia para reaccionar ante ataques cibernéticos y se encuentra bien posicionado respecto de otros países en Centroamérica, aún debe mejorar sus estándares de ciberseguridad, controles técnicos, así como fomentar el desarrollo de un mercado en la materia”, refiere el estudio “Ciberseguridad, riesgos, avances y el camino a seguir en América Latina”, realizado por dichas instituciones.

En el documento, se muestra que el país es el mejor posicionado en Centroamérica en temas como cultura y sociedad, educación y capacitación, así como el desarrollo de marcos legales y regulatorios.

“México no cuenta con una ley dedicada al delito cibernético, pero el artículo N° 211 del Código Penal prevé el delito informático 250. Sin embargo, estas disposiciones son limitadas y dejan varias lagunas, lo que dificulta la lucha contra el cibercrimen”, detalla el escrito.

Afirman que en términos generales, América Latina y el Caribe aún no está suficientemente preparada para enfrentar los ataques que se producen en el ciberespacio.

Por su parte, la vicepresidenta de sectores y conocimiento del BID, Ana María Rodríguez-Ortiz, explicó que en las estimaciones más recientes, el costo de los ciberataques alcanza uno por ciento del PIB mundial al año y que solamente entre febrero y abril del año en curso, el sector financiero global tuvo un crecimiento de 200% en el número de ataques cibernéticos.

En tanto, en el caso de los ataques a infraestructura crítica, esta cifra podría alcanzar hasta el seis por ciento del PIB.

El estudio señala que los ciberataques en América Latina y el Caribe han ido en aumento, apuntando principalmente a las instituciones financieras de América Latina.

“El incremento de la actividad digital que ha generado en la región, ha dejado aún más en evidencia las vulnerabilidades del espacio digital de América Latina y el Caribe”, añade.