Una noche de fiesta que se transformó en una pesadilla: decenas de vidas de veinteañeros, al menos 47, que se habían reunido para recibir el Año Nuevo, fueron truncadas en un incendio que en un instante devoró un abarrotado bar en la lujosa estación de esquí suiza de Crans-Montana, provocando también un centenar de heridos, muchos de ellos en estado grave.
Un incendio presumiblemente desencadenado por las bengalas en las botellas de champán que alcanzaron el techo de madera.
Escenas de pánico y terror descritas por los testigos, que relataron la huida precipitada de los jóvenes hacia el exterior, obligados a abrirse paso para alcanzar la única salida, una escalera angosta, o rompiendo ventanas, mientras muchos de sus amigos quedaban atrapados.
Es un drama que ha golpeado también a Italia: 13 jóvenes fueron hospitalizados, cinco con quemaduras graves y otros seis están desaparecidos.
La policía cantonal del Valais, en el suroeste de Suiza, informó de un “incendio de origen indeterminado desatado en el bar Le Constellation de Crans-Montana”, propiedad de una pareja francesa y frecuentado por muchos turistas.
Ya los primeros boletines dieron una idea de la magnitud del incidente. El incendio estalló en la planta subterránea del bar y se habría extendido en una dinámica de “flashover”, es decir, el paso repentino de un fuego localizado a uno generalizado, con el calor acumulándose bajo el techo y los gases de combustión difundiéndose en el espacio, haciendo que la temperatura suba muy rápidamente.
Para esclarecer la posible causa se ha abierto una investigación, pero varios relatos de testigos oculares apuntan en una única dirección: bengalas encendidas pegadas a botellas sostenidas en alto por alguien subido a los hombros de otro causaron el incendio al tocar el techo.
Desde toda la región se enviaron 42 ambulancias, 13 helicópteros y tres camiones de rescate.
Así era Le Constellation
Se encontraba en el sótano de un edificio, al que se accede a través de unas estrechas escaleras, aunque también contaba con una terraza rodeada de amplios ventanales.
Según el sitio web de Crans-Montana, el bar, que abría todas las noches, tenía capacidad para 300 personas en su interior y otras 40 en la terraza.
Un video promocional del bar, que fue difundido en 2017 pero que ya fue eliminado, muestra que en el lugar eran populares los cocteles, que podían servirse acompañados de bengalas o velas.












