El presidente municipal de Cuernavaca, Francisco Antonio Villalobos Adán (Morena), compareció ante un juez de Control por el delito de cohecho, porque de acuerdo con la investigación de la Fiscalía Anticorrupción, ordenó a inspectores de la Dirección de Gobernación extorsionar a un empresario con 200 mil pesos para evitar la clausura de un negocio denominado Autocinema.
Esta es la primera ocasión que un alcalde de Cuernavaca comparece ante un juez por cohecho, pero Villalobos acudió con una suspensión provisional que lo protege de cualquier orden de aprehensión por parte de la Policía de Investigación Criminal, brazo ejecutor de la Fiscalía Especializada para la Investigación de Hechos de Corrupción.
En la audiencia de imputación, el presidente municipal conocería los cargos que la Fiscalía Anticorrupción documentó en su contra, pero la juez difirió la sesión porque las copias de la carpeta de investigación se entregaron en ese momento y la defensa del alcalde argumentó que el contenido era voluminoso y requería estudiarlo a fondo.
Trabajadores despedidos recibieron al alcalde con gritos de “ratero” y la exhibición de mantas con leyendas como: “Dejaste a muchas familias sin sustento”, “Ratero, asesino. Se burla de los trabajadores”.
Desde su llegada a los juzgados, el alcalde enfrentó una bienvenida hostil y a su salida los trabajadores cesados cerraron el paso a su vehículo para increparlo por la decisión del despido de aproximadamente 350 empleados.











