Continuaron las reuniones entre los alcaldes y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, mientras que los opositores decidieron dar vuelta a la página a las fricciones con el gobierno capitalino. El alcalde de Iztacalco, el morenista Armando Quintero, los llamó novatos y consideró que será imposible crear un sindicato de alcaldes, pues tienen funciones limitadas.
Expuso que las discrepancias son de orden ideológicas, políticas y sociales y no se puede discutir en cómo pintar las guarniciones o cómo pavimentar.
Por su parte, el alcalde electo de Magdalena Contreras, Luis Gerardo Quijano, hizo una invitación a sumarse a alcaldes del bloque morenista a la Unión de Alcaldes de la Ciudad de México, pues lo que busca es unificar algunas acciones como la de seguridad.
Destacó que se acordó con la jefa de Gobierno a trabajar en conjunto en temas relacionados en abasto de agua, movilidad, seguridad.
La alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada, también acudió este viernes a su reunión con Sheinbaum Pardo y celebró que las diferencias entre alcaldes y el gobierno haya quedado atrás, ya que, consideró, deben unirse por el bien de la ciudadanía.
El último del día fue el panista Mauricio Tabe, alcalde electo de Miguel Hidalgo, quien expuso que fue un diálogo de trabajo, no de pleito ni reconciliación.
Destacó que en la reunión le informó a la mandataria local que se encontró un déficit de la administración saliente de 83 millones de pesos, de los cuales son más de 50 en energía eléctrica y el resto, otros servicios.












