El sistema de protección a refugiados en México está al borde del colapso, puesto que de las 14 mil 596 solicitudes admitidas a trámite en 2017 por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), cerca del 60% no han sido atendidas y 7 mil 719 del 2016 siguen sin resolución, alertó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Y peor aún, advirtió el organismo, 2 mil 400 procedimientos se abandonaron como respuesta a los largos plazos de resolución y la poca información que se proporciona a los interesados, lo que, consideró la CNDH, se traduce en una negación de facto a la protección internacional.
La dependencia recordó que la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, establece que las solicitudes se tendrán que resolver en un plazo máximo de 45 días.
Para la CNDH esta situación resulta preocupante, pues tan solo en la Ciudad de México, el alto número de solicitudes de la condición de refugiado representa un impacto para más de 3 mil 600 personas que esperan una resolución a su petición de refugio, y quienes después de más de tres meses de incertidumbre, no cuentan con protección efectiva por parte de la COMAR para brindarles protección en nuestro país.











