La contaminación por el diésel y los efectos que produce se han convertido en una urgencia de salud pública, pues ha llegado a provocar en algunas ciudades hasta dos mil 500 muertes al año, por lo que México, París, Madrid y Vancouver se comprometieron a eliminar su uso en automotores para 2020.
“Es un tema de salud pública, hay muertos por culpa del diésel y la contaminación del aire, los que saben no pueden callarse, los que tienen que actuar no se pueden parar de actuar, es algo imprescriptible”, afirmó la alcaldesa de París, Anne Hidalgo.
Así lo señaló, acompañada por sus homólogos de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, y de Vancouver, Gregor Robertson, durante la “Declaración sobre la Calidad del Aire” que se llevó a cabo en el marco de la Cumbre de Alcaldes del C40.











