"México, DF. * El Universal. Los crecientes ataques en contra de periodistas, que van desde amenazas por sus teléfonos celulares hasta granadas frente a las redacciones, han abierto un nuevo frente con el que la guerra contra el narcotráfico está danando a la sociedad y al gobierno mexicano, asegura el diario Washington Post.
En un reportaje publicado en su edición del martes, retoma el caso de Armando Rodríguez, baleado en su casa, en Ciudad Juárez, la semana pasada.
Suman ya cinco los reporteros que han muerto este ano. ""La frontera es un lugar terrorífico para ser periodista, y Ciudad Juárez es la zona cero"", explica Joel Simon, director ejecutivo del Comité de Protección a los Periodistas. Armando Rodríguez cubría la fuente policiaca para El Diario desde hacía muchos anos.
A estos homicidios, describe el reportaje escrito por William Booth, se suman las granadas lanzadas frente a las instalaciones de El Debate, de Culiacán, que se suma a varios periódicos que han sido víctima de este tipo de ataques en los últimos dos anos.
Los editores de muchos periódicos y estaciones de televisión reconocen que ya no investigan a fondo a los cárteles de la droga o posibles casos de corrupción entre traficantes y empleados de gobierno. ""Los reporteros reciben llamadas amenazadoras a sus celulares y aunque muchas veces saben quién llama no denuncian porque saben que las autoridades policiacas están coludidas"", explica el texto.
En la cobertura diaria de información también se han tomado medidas. Los fotógrafos trabajan con chalecos antibalas, los periodistas saben que no deben llegar a la escena de un crimen antes que la policía y deben llegar en grupo.
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