El Congreso Nacional Extraordinario de Morena eligió al diputado federal, Alfonso Ramírez Cuéllar, “con el 100% de los votos” como presidente interino del partido para organizar la elección interna que fue anulada en octubre.
La presidenta del Consejo y quien condujo los trabajos del VI Congreso Nacional de Morena, Bertha Luján, no ofreció los resultados de la votación, solo leyó los porcentajes, después de horas de contar los votos.
El legislador fue la propuesta única del Congreso para ocupar el cargo en lugar de Yeidckol Polevsky, quien se regresará al cargo de secretaria general. Dado que en Morena no se pueden ocupar dos cargos, Ramírez solicitará licencia como diputado federal y en la plenaria se comprometió a dirigir al partido junto con las bases.
Ramírez prácticamente fue aclamado por el Congreso, que eligió a ocho nuevos integrantes del CEN para completar un órgano de 21 integrantes, pues fueron ratificados los once que fueron designados desde 2015, la mayoría afines a Luján.
Acompañarán a Ramírez Cuellar en la presidencia el diputado federal Víctor Varela como secretario de Organización, en la secretaría de Diversidad Sexual quedó Esther Ramírez; Liliana Castro Muñoz en Estudios de Proyecto de Nación y Martha García como responsable de Mexicanos en el Exterior, entre otros .
Lo anterior, luego de que a mano alzada el Congreso Nacional de Morena acordó nombrar presidente provisional para que a más tardar en cuatro meses convoque a reponer la elección interna.
Los congresistas realizaron listas de oradores y propuestas para presidente provisional y 10 secretarios integrantes del CEN, pues por votación acordaron que sigan en su cargo 11 integrantes de la dirigencia que llegaron al cargo electos en Congreso de 2015, incluida Yeidckol Polevnsky pero como secretaria general.
Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional de Morena y quien encabeza los trabajos del congreso, advirtió que nadie puede prorrogarse al infinito.
El congreso inició casi a las 13 horas de ayer con quórum de mil 310 congresistas de un total de tres mil, y con ausencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien por primera vez se ausentó de un congreso morenista.
Luján advirtió que el pleno que realizaron está blindado jurídicamente para que el TEPJF no lo anule.
“Necesitamos movilizarnos y hacer presión para que el Tribunal deje de emitir resoluciones políticamente cuestionadas.
“Buscan hasta debajo de las piedras y eso tiene que ver con el dolo y nos dejan sin ningún recurso jurídico para podernos defender”, dijo.
El congreso que se realizó a puerta cerrada se encontró impugnado por la misma Polevnsky, quien el pasado 23 de enero ingresó al TEPJF un juicio para advertir la “ilegal” convocatoria del cónclave morenista.












