La policía brasileña lanzó una operación en la casa del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y la organización que creó, el Instituto Lula, en el marco de la Operación Lava Jato (Operación Limpieza), informaron fuentes policiales.
La Operación, denominada “Aletheia” (expresión que en griego significa “búsqueda de la verdad”) fue lanzada el viernes en tres estados brasileños por orden del juez Sergio Moro, encargado de investigar la corrupción en la petrolera Petrobras.
Entre las casas allanadas figura la de Lula en Sao Bernardo do Campo, una municipalidad industrial a las afueras de Sao Paulo, según imágenes en directo retransmitidas por la televisión Globo.
Asimismo, se están realizando búsquedas en los departamentos de dos de sus hijos, en la sede del Instituto Lula y en las oficinas de dos constructoras brasileñas.
El operativo, que inició a las 06:00 horas locales (09:00 GMT), estuvo a cargo de 200 agentes de la Policía Federal y 30 auditores en cumplimiento de 44 mandatos judiciales por delitos de corrupción y lavado de dinero, entre otros.
La prensa brasileña aseguró que el ex mandatario, quien la Fiscalía sospecha que podría haberse beneficiado personalmente de la trama de corrupción en Petrobras, fue llevado por la policía a la comisaría para declarar.
La policía lleva meses evocando la posibilidad de que Lula se hubiera beneficiado de la trama en Petrobras por medio de dos propiedades, un apartamento de tres plantas en la localidad costera de Guarujá y una casa en la localidad de Atibaia, en Sao Paulo.
Lula es considerado el “padre” de los programas sociales que han sacado de la pobreza a más de 30 millones de personas en Brasil durante la última década.
Lula, indignado
Luiz Inácio Lula da Silva se declaró “indignado”, “ofendido” y “ultrajado” por la acción policial y del Ministerio Público y prometió recorrer todo el país para defender su figura y su herencia política.
“Estoy indignado con este proceso”, señaló el exmandatario, que se dijo, junto a su familia y estrechos colaboradores, “víctima de un espectáculo mediático”.
Visiblemente irritado, Lula advirtió que “no va a bajar la cabeza con este proceso”, y anunció que iniciará una movilización a nivel nacional para defender el legado de su mandato y su inocencia.
Condenan trato
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, expresó su “absoluta inconformidad” con la intervención de la policía para llevar a declarar a Luiz Inácio Lula da Silva y negó toda acusación de corrupción contra su gobierno.
En una alocución en el presidencial Palacio de Planalto, acompañada por la plana mayor de su gabinete, Rousseff recordó que Lula “ya compareció varias veces” ante la policía cuando fue requerido.
Lula y el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) criticaron la medida del juez Sergio Moro de autorizar la “conducción coercitiva” (una especie de arresto para llevar a declarar) del ex mandatario este viernes por la mañana.












