Phoenix * Notimex. Docenas de manifestantes, varios de ellos padres de familia, amanecieron ayer ante el palacio de gobierno estatal de Arizona en protesta por la aprobación de la ley más severa contra la migración indocumentada aprobada en Estados Unidos.
Cubiertos con cobijas, algunos sobre bolsas de dormir y otros en sillas plegables, los manifestantes despertaban para dirigirse a Tucson, donde se unirían a un llamado del congresista federal Raúl Grijalva para realizar un boicot contra el estado de Arizona.
Las oficinas de Grijalva en Yuma y Tucson estuvieron cerradas el viernes debido a amenazas que hicieron llegar desconocidos luego que el congresista se opuso abiertamente a la aprobación de la ley estatal antiinmigrante.
Rosy Escobedo, una de las manifestantes, dijo que está dispuesta a continuar las protestas los 90 días que restan para que entre en vigor la ley SB 1070, que criminaliza a la migración ilegal y faculta a la policía local a detener a los sospechosos de ser indocumentados.











