Ante la amenaza de una próxima temporada de incendios forestales más aguda y más difícil de controlar que las anteriores, organizaciones ambientales urgieron al presidente Andrés Manuel López Obrador y al Congreso de la Unión incrementar el presupuesto a los programas destinados a su combate y control.
Pablo Ramírez, de Greenpeace, pronosticó que este año será más seco y caluroso, por lo tanto la temporada de incendios será más severa y difícil de controlar que las anteriores.
Gustavo Sánchez, de Red MOCAF, expuso que durante esta administración, la Comisión Nacional Forestal fue debilitada con el recorte de recursos económicos, lo que ha impactado en la implementación de sus programas de prevención, una institución que debería coordinar las acciones de prevención y control de los incendios.
Precisó que 2019 fue el cuarto año más caliente del último periodo de 50 años, además en ese mismo año se registraron incendios que impactaron 663 mil hectáreas que equivalen al mismo número de canchas de futbol.
El aumento de temperatura, el cambio climático, la tala ilegal de árboles, el uso de cambio de suelo y el fuego en la agricultura son factores que incrementan los incendios.
Nueve de cada 10 incendios son producidos por el hombre, indicó.
Ante este panorama, las organizaciones demandaron duplicar el presupuesto a la Conafor y fortalecer de manera urgente las capacidades institucionales para atender los incendios forestales y agrícolas.
Restituir al menos 500 millones de pesos a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en el presupuesto para el Programa de Empleo Temporal, que es aproximadamente el monto ejercido en los últimos cinco años, con reglas de operación claras que privilegien las acciones de prevención.











