La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) advirtió que si Estados Unidos designa como terroristas a los cárteles de la droga en México, su relación con nuestro país se podría deteriorar e incluso la amistad se podría perder.
El organismo presidido por Rosario Piedra Ibarra expresó que el combate al terrorismo no debe realizarse de manera unilateral, sino que es un asunto de cooperación internacional y debe basarse en acuerdos entre países.
“Desconocer los acuerdos y tratados internacionales sobre terrorismo tiene consecuencias adversas para el desarrollo económico y social de los estados, pone en peligro las relaciones amistosas entre estos y tiene efectos negativos sobre las relaciones de cooperación entre los estados, incluida la destinada para el desarrollo”, alertó la CNDH.
El martes, el presidente Donald Trump dijo que los cárteles de la droga de México serían considerados terroristas, sin embargo el canciller de nuestro país, Marcelo Ebrard, rechazó la postura y ya busca una reunión de alto nivel con el país vecino.
En este contexto, la CNDH hizo énfasis que las decisiones unilaterales en materia de terrorismo amenazan la integridad y seguridad de las naciones.
También consideró que el término terrorista genera estigmatización y discriminación hacia grupos determinados, por lo cual su combate debe guiarse bajo el apego irrestricto a los derechos humanos.
Trabajo coordinado
En este escenario, el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, afirmó que el Estado Mexicano debe utilizar todos los instrumentos que tenga a su alcance para combatir el crimen organizado, entre los que destacó, un trabajo coordinado y de inteligencia con gobiernos de los estados, “y por qué no decirlo, con nuestros vecinos del norte”.
Manifestó que son acciones en conjunto que se deben de realizar, “y no estar esperando o estar sujetos a vaivenes políticos y a decisiones que se den en otro país del mundo, o en este caso, el caso de EUA”.
Es importante mencionar que el 20 de noviembre Cabeza de Vaca declaró en Nuevo Laredo, que los actos de violencia, promoviendo el miedo y el terror en esa ciudad, son un “comportamiento de narcoterrorismo” y se tiene que actuar en consecuencia.











