Sin decir explícitamente sus nombres, el presidente Andrés Manuel López Obrador acusó a los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) de haberse hecho “patos” por no haber apoyado su propuesta de elevar a rango constitucional y garantizar los apoyos sociales a adultos mayores, personas con discapacidad y becas para estudiantes, en cambio reconoció al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de sí haber apoyado su iniciativa.
En un encuentro con las comunidades indígenas de este municipio y acompañado del gobernador priista, Héctor Astudillo, el titular del Ejecutivo Federal reconoció que a pesar de que Morena es el partido con mayor número de diputados en San Lázaro, no le alcanzaba para votar por su reforma, por lo que recibió la ayuda del tricolor y otras fracciones para que se aprobara su reforma constitucional.
“Hubo ya en la Cámara de Diputados una reforma constitucional, falta nada más en el Senado; pero para que se pueda llevar a cabo una reforma constitucional se necesita no solo la mayoría simple, no es 50% más uno, sino son las dos terceras partes de la votación. No es fácil conseguir esto, que se logre una reforma constitucional”, comentó.
Quisiera que avanzáramos más a prisa
El presidente confesó que se desespera porque el avance de la transformación de México va lenta debido a la burocracia y porque, acusó, existen intereses creados en sexenios anteriores que buscan seguir robando.
“Nos llevó varios años lograr el triunfo para la transformación de México, pero no va a ser en vano, se los aseguro, no voy a fallarles, va haber transformación.
“Me desespera, porque a veces quisiera que avanzáramos más a prisa, pero me dejaron un toro viejo echado, reumático, mañoso y corrupto. Todos tenemos que pararlo y empujarlo”.
Indicó que “hay mucha gente del antiguo régimen que no quiere que hayan cambios, porque no quieren dejar de robar pero se van a ir acostumbrando. Vamos a acabar con la corrupción y con la impunidad. ¡Me canso ganso!”.












