Este fin de semana, desde el puerto de Veracruz, el presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que “se van a quedar con las ganas” quienes desean ver a su gobierno dividido.
“Desde hace bastante tiempo hemos cerrado filas y solo tenemos como propósito la protección de nuestro pueblo, con convicciones, con mística. No nos vamos a dividir, estamos unidos y estamos fuertes para enfrentar a las mafias del poder, tanto en México como las mafias del poder del extranjero, todos juntos. Esa es la prioridad, la seguridad de nuestro pueblo”, expresó.
En alusión a las filtraciones de un reporte del Pentágono de Estados Unidos que apuntaba a probables diferencias entre las secretarías mexicanas de la Defensa Nacional y de la Marina, el jefe del ejecutivo Federal exhortó a los integrantes de las fuerzas armadas nacionales para seguir dando toda la importancia a garantizar la seguridad pública en el país y enfrentar con disciplina, profesionalismo, integridad y honestidad a la violencia para reducir los índices delictivos. “Eso es lo fundamental, lo prioritario”.
Dando continuidad al tema de filtraciones e intervención, López Obrador subrayó de forma importante que hoy el Gobierno de México mantiene una política de cooperación, de buena vecindad, más no de subordinación.
Dijo que si bien su administración seguirá colaborando con la Casa Blanca en seguridad y en la lucha para evitar que las drogas lleguen a ese país, en el contexto de una política de buena vecindad y porque se trata de un tema de derechos humanos y fraternidad universal.
México rechaza “ayuda” de EE. UU.
No se permitirán “ayudas fingidas o reales” de nadie, recalcó el mandatario. Nuestro país tiene la capacidad suficiente para enfrentar a la delincuencia organizada.
“No queremos intervencionismo, no queremos ayuda, entre comillas, de nadie. Nos ha costado mucho el hacer valer nuestra soberanía y aunque se trate, repito, de buenas intenciones, son asuntos que solo nos corresponden a los mexicanos”.












