Un tribunal federal amparó a una menor de edad que padece autismo para que en su escuela se le permita tomar clase en los mismos horarios y condiciones que el resto de sus compañeros para evitar que sea discriminada.
El Cuarto Tribunal Colegiado en materia Administrativa en la Ciudad de México ordenó, por unanimidad de votos, que la permanencia de la menor no debía estar condicionada a la presencia de una “maestra sombra”, para que la acompañe en todo momento, que cumpla ciertas características físicas exigidas injustificadamente por parte del Instituto Patria de México, también conocido como Handel School.
En su sentencia, los magistrados resolvieron que el colegio tiene carácter de autoridad ante la menor y su madre, quien la representa legalmente, razón por la cual sí procedió el amparo en contra de la decisión de los directivos de la escuela.
Por ello, concedieron la protección federal a la menor para que se reincorpore de inmediato al horario común de sus compañeros en la escuela, pues la decisión de la directora del colegio de establecer condiciones específicas para que pueda tomar clases le genera limitaciones, exclusiones o segregaciones derivadas de su discapacidad, lo que afecta su derecho a la educación.











