Amplían prisión domiciliaria de Jair Bolsonaro

La actual situación clínica de Bolsonaro, se agravó y presenta comorbilidades, según consta en un informe médico. Cortesía
La actual situación clínica de Bolsonaro, se agravó y presenta comorbilidades, según consta en un informe médico. Cortesía

La Corte Suprema de Brasil prorrogó el viernes por tiempo indeterminado el beneficio de prisión domiciliaria que le fue concedido hace tres meses al expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de prisión por golpismo.

La decisión fue dictada por el magistrado Alexandre de Moraes, instructor del juicio en el que el líder ultraderechista fue condenado, quien la justificó por razones humanitarias debido a la fragilidad de la salud del expresidente (2019-2023).

El magistrado condicionó el beneficio a que la defensa de Bolsonaro le entregue a la Policía Federal en un plazo de 48 horas diez armas registradas a nombre del líder ultraderechista, entre pistolas, escopetas y carabinas.

Moraes, que atendió una petición de la defensa, le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria a Bolsonaro el 24 de abril pasado y por un plazo de 90 días para permitirle que se recuperara en condiciones ideales de una bronconeumonía por la que fue operado en la época.

Informe médico respalda la prisión domiciliaria

De acuerdo con la sentencia, la actual situación clínica de Bolsonaro, de 71 años, se agravó y presenta comorbilidades, según consta en un informe médico enviado al Supremo.

Moraes no estableció un plazo para el beneficio pero aclaró que será el período que sea “necesario para su integral recuperación”.

El magistrado aclaró, sin embargo, que, por las condiciones más frágiles del sistema inmunológico de los ancianos, el proceso de recuperación total de neumonía en los dos pulmones puede extenderse entre 45 y 90 días en un ambiente controlado.

Antes de recibir el beneficio de la prisión domiciliara, Bolsonaro cumplía condena desde finales de noviembre pasado, primero en una sala especial de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia y, desde enero, en un complejo penitenciario de la capital brasileña, donde pasó a tener mayor espacio.

Durante su encarcelamiento; sin embargo, sufrió deterioro en su estado de salud, por lo que fue obligado a pasar varias veces por el hospital.