La ampliación de los plazos para registrar líneas telefónicas móviles abre una nueva oportunidad para que los usuarios regularicen su situación y eviten problemas asociados con la reasignación de números celulares, una práctica habitual en la industria de telecomunicaciones que puede afectar el acceso a cuentas digitales.
De acuerdo con la firma especializada en ciberseguridad, ESET, el principal riesgo no se encuentra en el proceso de vinculación de las líneas, sino en los casos en que un usuario deja de utilizar un número telefónico que permanece asociado a servicios bancarios, correos electrónicos, redes sociales o aplicaciones de mensajería.
De acuerdo con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), actualmente se encuentran vinculadas 63 millones de líneas móviles, de las cuales 40.2 millones corresponden a prepago y 22.8 millones a pospago.
El investigador de seguridad informática de ESET, David González, señaló que el registro obligatorio de líneas no representa un riesgo directo para la seguridad digital de los usuarios.
“El verdadero punto de atención está en la posible reasignación de un número a otra persona, una práctica común en la industria de telecomunicaciones que puede tener implicaciones si el número sigue asociado a cuentas digitales del titular anterior”, explicó.
La reutilización de números forma parte de los mecanismos empleados por los operadores para optimizar los recursos de numeración disponibles. Cuando una línea permanece inactiva durante determinado periodo, puede ser recuperada y asignada a un nuevo usuario.
De acuerdo con la CTR, estas líneas tendrán una fecha límite asignada conforme al último digito del número telefónico. Para ello, dieron a conocer un calendario que se extiende hasta diciembre en donde se les da a conocer hasta cuándo tienen para el registro de su línea con el CURP












