El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció nuevas sanciones contra Rusia en respuesta al hackeo conducido por el gobierno del presidente Vladimir Putin durante el pasado proceso electoral estadunidense.
Obama anticipó acciones adicionales “en los tiempos y lugares que determinemos”, luego que su gobierno declaró persona non grata a 35 agentes rusos y decretó el cierre de dos instalaciones del gobierno ruso en Estados Unidos.
Reiteró que estas actividades de robo de datos y divulgación “solo podrían haber sido dirigidas por los niveles más altos del gobierno ruso”, en lo que pareció ser una alusión a Putin, quien según la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estuvo involucrado personalmente en algunas etapas de estos ataques.
Bajo esta directriz, la administración Obama impuso sanciones a nueve entidades y personas.
Entre las entidades sancionadas figuran el Servicio Federal de Seguridad (FSB, por sus siglas en inglés), sustituto de la KGB, así como la Agencia de Inteligencia Central (GRU), y tres empresas que proporcionaron apoyo material a las operaciones cibernéticas del GRU.
Apropiación
Asimismo, cuatro oficiales del GRU fueron sancionados, a la vez que el Departamento del Tesoro designó a dos ciudadanos rusos como sujetos de sanciones por haber incurrido en acciones de apropiación indebida de dinero e información de ciudadanos estadounidenses.
El Departamento de Estado ordenó además el cierre de dos instalaciones del gobierno ruso en Maryland y Nueva York, que de acuerdo con autoridades estadunidenses fueron utilizadas por personal ruso para propósitos de inteligencia.
La dependencia declaró además persona non grata a 35 agentes de inteligencia rusos, con lo cual deberán abandonar el país en unas horas.












