La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) anunció el cierre permanente del penal federal de Puente Grande, Jalisco.
A través del Diario Oficial de la Federación (DOF), la SSyPC reconoció que es necesario generar acciones para la modernización y reingeniería en materia penitenciaria, razón por la que decidió desincorporar el Centro Federal de Readaptación Social número 2 “Occidente” del sistema penitenciario.
En consecuencia, los reos que permanecen en el penal serán reubicados en los otros centros federales de readaptación social del país.
“Los derechos de los trabajadores adscritos laboralmente al Centro Federal de Readaptación Social No. 2 ‘Occidente’ serán respetados conforme a la ley, por lo que serán reubicados en otros centros penitenciarios federales que determine el Comisionado de Prevención y Readaptación Social, de acuerdo a las necesidades del servicio de la institución2, señaló la dependencia.
Los que vivieron en el penal
El Centro Federal de Readaptación Social 2 “Occidente” ubicado en el complejo metropolitano de Puente Grande, Jalisco, culminará su existencia a partir de esta semana. El penal ha albergado desde familiares del “Señor de los Cielos”, fundadores de cárteles como Los Zetas y la Familia Michoacana, hasta al mismo Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Desde hace al menos dos meses comenzó el éxodo de reos pues en julio pasado, al menos 380 reos considerados de alta peligrosidad que estaban en el Cefereso 2 fueron trasladados a diferentes penales del país como el de Buenavista Tomatlán, Michoacán.
En esta categoría estaban Vicente Carrillo Fuentes, “El Viceroy”, quien lideró el Cártel de Juárez luego de la muerte de su hermano, Amado Carrillo “El Señor de los Cielos”, en 1997.
También se incluye a Miguel Ángel Treviño Morales “El Z-40”, fundador de Los Zetas, quien fue capturado el 15 de julio de 2013 cuando el cártel que lideraba era el más violento del país.
José de Jesús Méndez “El Chango”, fundador de La Familia Michoacana, también era uno de los internos del penal de Puente Grande.
El penal albergó en 1993 a Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa, quien, durante su estadía, logró tener acceso a un teléfono celular, hacer fiestas con alcohol, música, mujeres y comida hasta que se fugó de la cárcel.











