El Gobierno de la República aplicará todo el peso de la ley a los responsables de los hechos delictivos ocurridos el jueves en Puebla, en los que fallecieron integrantes de las Fuerzas Armadas.
El mandatario expresó sus condolencias “a los familiares y compañeros soldados del Ejército mexicano que lamentablemente perdieron la vida en el cumplimiento de su deber en el estado de Puebla”.
Luego de la Toma de Protesta Bandera Servicio Militar Nacional Clase 1998, Anticipados, Remisos y Mujeres Voluntarias, condenó los actos derivados de una protesta en contra de los operativos por el robo de combustible en esa entidad.
“El robo de combustible, hay que decirlo y tenerlo presente, es un delito, quienes lo practican exponen a sus familias y dañan a sus comunidades. La delincuencia organizada engaña y utiliza a la población para cometer el ilícito”, y subrayó que “la mejor acción para combatir el robo de combustible es la denuncia ciudadana”.
Durante el acto realizado en el Campo Marte dio instrucciones a los titulares de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Hacienda, de la Procuraduría General de la República y a la dirección de Pemex, para que instrumenten una estrategia integral para combatir este ilícito en toda la geografía nacional.
“Trabajaremos de cerca con las autoridades del gobierno de Puebla para coordinar esfuerzos hasta desmantelar por completo a las bandas delictivas que a ellos se dedican”, apuntó acompañado por los los secretarios de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong; de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda; de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz; y de Hacienda, José Antonio Meade.
Ataque no intimidará
Por su parte, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) refrendó su apoyo a los familiares de los cuatro militares fallecidos en cumplimiento de su deber el pasado 3 de mayo y enfatizaron que ningún tipo de acciones como esas los intimidarán.
El gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad, sostuvo que nadie estará por encima de la ley y no se escatimarán recursos para recobrar la paz en la zona conocida como “El Triángulo rojo”, donde “lamentablemente la población participa” en el robo de hidrocarburos.
Al rendir un homenaje a los cuatro militares, el general Juan Manuel Rico Gámez, comandante de la VI Región Militar en Puebla, enfatizó que el Ejército Mexicano se siente indignado pero no se dejarán intimidar, por el contrario, permanecerán unidos para brindar seguridad a la sociedad.
Acompañado por el gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad, el general Rico Gámez sostuvo que los que dieron muerte a los solados eran delincuentes que utilizaron a niños como escudos, lo que representa una agresión para toda la sociedad.
“Nos unimos al enorme pesar que embarga a los familiares de nuestros compañeros de armas que desafortunadamente fueron víctimas de la delincuencia organizada”.
Despiden a los militares caídos
En la 25 Zona Militar, los cuatro elementos del Ejército Mexicano que fueron abatidos por integrantes de bandas de “huachicoleros”, fueron despedidos por sus hermanos de armas.
Los féretros con los cuerpos de los dos cabos (uno de Veracruz y otro Tabasco) y de los dos soldados de Infantería (de Guerrero y Chiapas) fueron despedidos en el patio central de la instalación armada, con las fotografías de sus rostros.
Las lágrimas de sus familiares, pero también de sus compañeros, se mezclaron con los aplausos que rindieron a los soldados caídos en cumplimiento del deber en la junta auxiliar de Palmarito, en el municipio poblano de Quecholac, donde no solo enfrentaron a delincuentes, sino a familias enteras que viven del robo del hidrocarburo.












