Según el censo realizado por el gobierno de Oaxaca, sólo en el Istmo hay 70 mil casas dañadas: 35 mil con daño parcial habitable; 21 mil 41, con daño parcial no habitable y 14 mil 352 con pérdida total.
El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y el mandatario estatal, Alejandro Murat Hinojosa, anunciaron la entrega de tarjetas bancarias en las que se entregarán recursos por 120 mil pesos para aquellos que obtuvieron pérdida total y que recibirán en cuatro mensualidades; mientras que los tuvieron pérdidas parciales recibirán 30 mil pesos en dos mensualidades. De los 120 mil pesos, 90 mil es aportación federal y 30 mil es aportación estatal.
Lo anterior implica un apoyo que asciende mil 722 millones 240 mil pesos, para aquellos que perdieron completamente su hogar en la región del Istmo; y mil 683 millones 750 mil pesos para los que tuvieron daños parciales habitables y no habitables. Es decir, una inversión pública de tres mil 405 millones 990 mil pesos; aunque el gobierno ha informado que será de tres mil 500 millones de pesos.
¿Para cuánto alcanza?
Para el ex presidente del Colegio de Arquitectos del Estado de Oaxaca, Lázaro García Saavedra, los 120 mil pesos alcanzan para construir cuartos con medidas mínimas, es decir, de tres por tres metros, y un pequeño baño; pero sin acabados como repello, loseta, piso de concreto u otros detalles.
La arquitecta Claudia Ruiz Pérez, presidenta del Colegio Libre e Independiente de Arquitectos de Oaxaca, estimó en mucho menos lo que se podría lograr con esa cantidad. Según sus cálculos, únicamente alcanzaría para un cuarto de medidas cuatro por cuatro, o un cuarto con medidas mínimas y un baño, pero también sin ningún tipo de detalle.
Sobre todo, apuntó, porque en una región como el Istmo de Tehuantepec con alta sismicidad debe ponerse mayor cuidado en la cimentación, lo que encarecería la construcción y porque es dónde se invierten los mayores recursos.
Reconstrucción de viviendas, sin estudio: especialistas
Lázaro García opinó que la estrategia utilizada por el gobierno se realizó sin un estudio adecuado. Lo que se perdió, dijo, es mucho más de los recursos que se están destinando y además, las viviendas que se perdieron tenían propiedades térmicas que no alcanzará con el dinero que se proporcionará a los damnificados.
La presidenta del Colegio de Arquitectos Independientes, Claudia Ruiz, por su parte, aseguró que la entrega de los recursos directamente a los beneficiaros es una forma en que el gobierno busca deslindarse ante cualquier problema posterior con alguna propuesta de prototipo de vivienda. “Es una forma de dejarle la responsabilidad a las personas de lo que hagan con el dinero que se les entrega”, dijo.











