En una jornada inédita, con visita de cortesía previa a Palacio Nacional para la foto del presidente con las cuatro “corcholatas”, el Senado conformado por Morena y sus aliados aprobó una cascada de reformas con un récord de una cada 10 minutos.
Esta “cascada” solo se interrumpió en los primeros minutos del sábado, cuando le cantaron “Las mañanitas” y lanzaron porras a la senadora Citlalli Hernández, en lo que ya era un jolgorio legislativo.
El inicio de la noche ya auguraba el caos. El senador Alejandro Armenta Mier, presidente de la Mesa Directiva, anunció que la sesión ordinaria se realizaría en la sede alterna de Xicoténcatl.
Ahí, senadores de Morena y partidos aliados votaron, sin senadores de la oposición, sin debate y con mucha prisa por la aprobación de más de 15 dictámenes, entre los que se encontraba la polémica Ley General en Materia de Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación; tratándose de una norma que ha sido descalificada por la comunidad científica, al ser considerada como centralista, excluyente y retrógrada.
¿Son 12 o 2 senadores los que votaron contra la ley de ciencia?
En una sesión de poco más de cuatro horas, esta fue la última ley por la que se hizo la votación.
Tras ser presentada por Armenta, de inmediato se dispensó la primera y segunda lectura del dictamen, y ningún presidente hizo uso de la palabra. Solo se hizo un comentario inaudible en la discusión general de la senadora Imelda Castro.
Justo después, Armenta Mier solicitó que la votación en lo general y en lo particular del dictamen de la Ley General en Materia de Humanidades, Ciencia, Tecnología e Innovación se realizara “en un solo acto”. Por lo que Verónica Noemí Camino Farjat, secretaria de la Mesa Directiva, comenzó a pasar lista de los senadores y a registrar sus votos. El pase de lista fue veloz, pues los senadores de la oposición no estaban presentes.
Verónica Noemí Camino Farjat dijo al micrófono —durante la sesión— que el resultado final fue de 48 votos a favor, 12 en contra y seis abstenciones. Pero incluso ahí, la pronunciación de los votos en contra causó confusión entre los presentes, pues pareciera que mencionó “dos” votos en contra. Sin embargo, aclaró que eran 12, como se puede ver en el video, en el minuto 4:38:52.
A la velocidad con la que los nombres eran leídos, los votos eran registrados, y algunas participaciones que no se escucharon al micrófono dieron pie a ciertas confusiones.












